miércoles, 14 de julio de 2010

El Juramento Hipocrático

EL JURAMENTO HIPOCRÁTICO.

El Juramento Hipocrático es de tal intrínseca grandeza que no ha tolerado la más ligera modificación en todo su recorrido por el Universo a través de cien generaciones.

Ha llegado a nuestros días como hereditaria reliquia merecedora de sacrosanta veneración a través de 2500 años, mucho antes de la venida al mundo de N.S. Jesucristo.

De los nueve artículos de que consta, el que hace el número 4 dice así:
“” A nadie que me pidiera mortífero veneno se lo daré; ni aconsejaré su uso; TAMPOCO ADMINISTRARE ABORTIVO A MUJER ALGUNA. “”.

Pasaré mi vida y ejerceré mi profesión con inocencia y pureza.

Y Maimónides – 1135-1204 – “”
“”La Providencia Eterna me ha encargado la misión de cuidar la vida y salud de sus criaturas””

Nada tiene esto que ver con la Iglesia Católica, ni sus enseñanzas, de la que la absurda Izquierda española se declara enemiga irreconciliable. Ya conté, en otra página, que a mi tío Antonio con 18 años, por ir a Misa y ser de Acción Católica, - que nada tiene que ver con la política - lo llevaron preso desde Columbres, de cárcel a cárcel, hasta un barco que estaba en el Musel de Gijón – y no lo mataron por casualidad.

Me imaginaba a Bibiana Aido, promotora de la Ley del Aborto, una vieja solterona, delgaducha, con afilada nariz, y estaba despotricando de ella, en términos irrepetibles, cuando casualmente ví una fotografía de ella en el periódico. ¡ Y me quedé anhelado ¡ Es joven y guapísima ¡

Y entonces me paré a pensar ¡ Cómo puede encerrar un cuerpo tan joven y bello tanta maldad ¡

Y si no es maldad, y es sencillamente ignorancia y ambición.!

Será como el Fariseo del Congreso, quizás. Que si viene, de seguir así las cosas un segundo Franco, se defenderá diciendo “”Yo era valiente. Todo el Mundo sabe que yo afirmaba que era católico!
Y lo peor es que se irá de rositas.