viernes, 22 de abril de 2011

HOY ES VIERNES SANTO

Hoy es viernes, 22 de Abril de 2011. Viernes Santo.
Ha llovido mucho ayer en toda España y muchas procesiones han tenido dificultad para salir o no han podido hacerlo. Según he oído, en Sevilla ninguna de las seis procesiones de ese día han salido, hecho que no acontecía desde el año 1937 debido a la guerra civil.
Y así es la vida. Hacemos bellos proyectos para el futuro y las circunstancias n os llevan a caminos ignorados o de algún modo no proyectados.
Somos libres. Desde el nacimiento tenemos muchos derechos, pero el principal es la libertad.
Libertad para pensar, para creer o no creer, para estudiar, para proyectar. En una palabra para decidir.
¿ Siempre la tenemos?. No. Perdemos nuestra libertad cuando pasiones, casi siempre desordenadas, nos hacen variar el rumbo que nos habíamos trazado.
Entonces dejamos de ser YO. Dejamos de ser personas dueñas de nuestros actos. Dejamos de ser hombres y nos convertimos en bestias, inferiores a animales.
No nos interesa Dios, que es Bondad, porque lo que voy a hacer no es bondadoso, y lo sé, pero en lugar de darme yo mismo de bofetadas prefiero dárselas a Dios o a quienes le representan: los curas, los obispos y a todo aquél que los defienda.
Si después de muchos años dejo a mi santa mujer y me lío con otra u otras y me arrastro por las cloacas del sexo con nuevas experiencias que me denigran, la culpa no es mía. Es de aquéllos que dicen que eso está mal. Yo ya sé que está mal pero prefiero chillar a los demás que eso no les importa y menos si lo hago yo.
Si siendo estudiante no estudio, a nadie le importa.
Si siendo trabajador no trabajo y por tanto estoy robando a mi patrón, a nadie le importa.
Si soy patrón y gano dinero en abundancia, ese dinero es mío, yo me lo he ganado. Y sin embargo tus obreros no lo tienen ni para comprar medicinas. Eso a nadie le importa, que se jodan.
Si hago casas, le pongo los materiales más baratos e inferiores y así al venderlas me hincho. Sé que es un robo pero a nadie le importa ¡ Que no las compren ¡
Y así sucesivamente podríamos estar varios años sin parar.
Tienen dinero, pero son unos desgraciados. No tienen la auténtica felicidad.
Esta felicidad sólo se logra de una manera. El cumplimiento estricto de mi deber, cueste lo que cueste, y no aprovecharse de nadie, cueste lo que cueste.
Y todos los días al despertar decir: Señor, me has dado un día más. ¡Que no lo desperdicie.! Que cada día te quiera más!
Hoy es Viernes Santo, que el Sábado Santo esté más unido a Ti.

sábado, 16 de abril de 2011

BENDITOS ATEOS

HAY MOTIVO

BENDITOS ATEOS
En España, los-comecuras medran en cualquier parcela y andamos, sin embargo, muy escasos de ateos
SOLAMENTE en el ámbito de una sociedad esquizoide, gárrula y liliputiense se puede concebir que el ateismo se convierta en un problema de orden público en vez de solventarse como una disquisición moral, filosófica o ética. Creer o no creer, «that is the question».
Cada uno en su casa y Dios en la de aquellos que hayan decidido franquearle la puerta. Ese es todo el intríngulis de un caso de conciencia que, todavía hoy, en estas parameras, enciende el infiernillo de las querellas cachicuernas. Porque lo peliagudo en España no es que la grey atea reivindique un espacio que no le corresponde o pretenda sacar los pies del tiesto, sino que, por desgracia, vivimos instalados en el extremo opuesto.
y es que en España, señoras y señores, los comecuras medran en cualquier parcela y andamos, sin embargo, muy escasos de ateos. El anticlericalismo se manifiesta entre nosotros con el rigor canónico de una teología inversa que impele a sus devotos a incinerar iglesias con el mismo fervor que un familiar del Santo Oficio empleaba en relajar herejes. Y las blasfemias se profieren con tanta devoción, con tan firmes propósitos, con tamaña certeza, que se diría que uno está oyendo el Paternóster reflejado en las aguas (turbias) de un espejo. De ahí que, según quién mande y de por dónde aúlle el viento, en ocasiones, atufe a chamusquina y, en otras, empalague un obsesivo olor a incienso. En resumen, que en la grande polvareda de la historia reciente perdimos a don Beltrán y, de paso, el oremus.
En la solemne sepultura de «monsieuf» Voltaire una inscripción advierte que allí yacen los restos de alguien que dedicó su vida a combatir la intolerancia ya darle caña a los ateos. ¡Voto al cielo!, se arrancará algún buscapleitos. ¿Acaso no hay constancia de que ese tal
Voltaire fue un paladín del librepensamiento, un látigo de meapilas, un martillo de clérigos?
En efecto, lo fue. Y furibundo, a veces. Pero también es cierto que sus vertiginosas diatribas, sus vistosísimas«boutades», sus volatines dialécticos, pusieron contra las cuerdas la iniquidad del viejo mundo y nos pusieron en guardia contra las mixtificaciones del moderno. En contra de la razón mesiánica; del sectarismo laico; de la Inquisición incrédula. Contra los que transmiten una epidemia cafre que se ha encorajinado en los albores del milenio.
Desengáñense ustedes: los miembros de esa jarca que convoca «procesiones ateas» -oxímoron grotesco, a la par que siniestro son, en realidad, sacristanes del odio, propagandistas de la inquina, cofrades del resentimiento. Ni por el forro, ateos. Un auténtico ateo (el señor Spinoza es un ejemplo: ateo piadoso, por más señas) se desenvuelve en las antípodas del fanatismo rucio y vocinglero. Un auténtico ateo sabe que deicidio y genocidio, si no hermanos de sangre, al menos son parientes. Y no ignora, por último, que, al pie de ese Calvario que se rememora en estas fechas es posible, a Dios gracias, dialogar con los ateos. Benditos ateos. En cuanto a los de la procesión, si aún siguen en sus trece, que se metan a almuédanos.










sión, si aún siguen en sus trece, que se
metan a almuédanos.

procesión, si aún siguen en sus trece, que se
metan a almuédanos.

viernes, 15 de abril de 2011

LOS RANCIOS REPUBLICANOS

vARIAS VECES he hablado en mi blog de la MALHADA REPUBLICA, tiempo en que yo la ví, y hablo EN VERDAD COMO TESTIGO PRESENCIAL.
Tengo 88 años, y a nadie quiero engañar.
Aquéllo fué un desastre. Los nietos de aquéllos que quemaron iglesias, y empezaron las matanzas que nos llevaron a la Guerra Incivil, quieren volver a las andadas. en busca de una ilusoria LIBERTAD. hOY TENEMOS LA MÁXIMA LIBERTAD. La Monarquía actual en en realidad una República coronada y todos debemos defenderla y mantenerla a todo trance.
A continuación transcribo un artículo de Carlos Herrera que no vivió aquél desastre, pero que confirma todo lo que he venido diciendo.
Los ridículos puños en alto y las banderas republicanas son anacronismos que tienen un único fin EL DESASTRE DE NUESTRA QUERIDA ESPAÑA.
LEAN A CONTINUACION.


LOS RANCIOS REPUBLICANOS POR CARLOS HERRERA

La República española, la Segunda, proclamó a las pocas horas de nacer su propio epitafio de intransigencia'

AYER, 14 de abril. los nostálgicos de la época menos merecedora de evocación de la Historia de España, vivieron un día a caballo entre la melancolía y la impotencia
Ayer, ochenta aniversario de la proclamación de la Segunda República española, un puñado de individuos con el reloj retrasado recordó, festiva y reivindicativamente, el día en el que la España agotada d~l primer tercio del siglo XX se lanzó a la calle a proclamar una fallida experiencia política víctima de todo tipo de extremismos. La República en Espáña va ligada, invariablemente, a la intransigencia. al sectarismo,. a la violencia y al desvarío. Todo ello dicho con perdón. La Primera fue un sainete cómico en el que sucumbieron hombres de probada calidad como Figueras o Salmerón y la Segunda se convirtió en un infierno, en el que perecieron nombres que en cualquier momento de la historia de este viejo país hubieran brindado páginas estimables para el devenir comunitario. Hoy en día, qué decir, abjurar de un periodo especialmente cainita de nuestro acontecer colectivo es merecedor de las miradas más sospechosas y de las consideraciones más sectarias por parte de los guardianes de la corrección
política española. Parece como si" abjurar de algo que enfrentó, violentó y masacró a españoles de diferente signo sea un pecado capital, pero el republicanismo, tan respetable por otra parte, comporta en España una alienación difícil de comprender en parámetros actuales: inevitablemente, todo republicano tiende a equiparar el periodo entre .los años treinta yuno y treinta y seis a una suerte de Nirvana en cuyo seno se produjo el progreso deseable para cualquier nación. La República española, la Segunda, proclamó a las pocas horas de nacer su propio epitafio de intransigencia, su sectarismo incontrolable y, lamentablemente, su debilidad inevitable ante los extremismos que la sometieron desde el primer momento: no la dejaron vivir precisamente aquellos que resultan ser los padres de quienes hoy más la reivindican. Es muy progre ser republicano y pasear con la bandera tricolor por los diferentes espacios de manifestación política de España, sea para reivindicar el nuevo curso de un río o el replanteamiento de la política autonómica, pero no deja de ser un anacronismo histórico volver cromáticamente a un tiempo en el que ser español resultaba dolorosamente complicado. La Segunda República no pasó de ser un tiempo en el que unos españoles engrasaron la ira contra los contrarios y pusieron .en marcha los más siniestros mecanismos de laminación incendiaria. Aquellos que hoy más la reivindican pertenecen ideológicamente a los grupos que de forma más contundente la hicieron inviable, se levantaron contra ella o, directamente, la reventaron desde dentro. Reivindicar hoy, metidos de lleno en el siglo XXI, un período de sangre y fuego, convulso vengador, irascible, intolerante e improductivo, no es más que mostrar la impotencia de quien no ha sabido digerir la historia propia. Poco servicio se hace ala colectividad moderna de España por parte de aquellos que hoy lloran, como si les fuese algo en ello, la desaparición de un infierno pasajero que dejó, principalmente, enfrentamiento y pendencias entre hermanos y compatriotas.
La 'Monarquía constitucional ha aportado grandes servicios a la convivencia. Andarse a éstas alturas con ensoñaciones absurdas es ser, inevitablemente, un rancio sin futuro.

jueves, 7 de abril de 2011

LA MALHADADA REPUBLICA

Varias veces en mi blog he hablado de los tiempos de la República, que yo he vivido, de aquellos horribles tiempos que el mierda de Zapatero y su
seguidores también ateos han intentado revivir.

A continuación va un terrible testimonio de los crímenes laicistas cometidos por aquellos cafres, que dieron lugar a la guerra civil.

Benedicto XVI ha aprobado los Decretos de reconocimiento de martirio de 22 0blatos de María \/irgen Inrnaculada, y de Cándido Castán, padre de familia. asesinados. por odio a la fe en España en 1936. En tiempo de dragones ellos buscaron y encontraron el perdón, dando así una lección a la Iglesia en España hoy


1. Ir de vacaciones, cuando en el viaje algunos percibían que éramos seminaristas, hacían el signo de cortarnos el cuello, incluso a veces con navaja en mano»: éste es el aire que respiraban en España los sacerdotes, religiosos, monjas, seminaristas y católicos en general, antes de comenzar la Guerra Civil. La anécdota la refiere uno de los compañeros de los 22 Oblatos mártires que dieron su vida, meses más tarde, a causa del odio a la fe. Y es que la Segunda República española inició sus pasos con un desorden público creciente y una persecución religiosa como pocas ha habido en la Historia. Después, ya estallada la guerra, los Oblatos procuraban no salir del convento, .pero veían, desde las ventanas, el humo procedente de la quema de iglesias en Madrid, y oían desde dentro las amenazas que proferían fuera los milicianos: ¡Mueran los frailes! Todo ello

les obligó a deambular por Madrid en busca de refugio. Sin embargo, algunos de ellos son detenidos en su convento de Pozuelo y martirizados, en la madrugada del 24 de julio, junto al padre de familia Cándido Castán.
Los demás intentan mantener el contacto. El padre Joaquín Martínez, Postulador de la Causa de los Oblatos, cuenta (martiresomimadrid.blogspot.com) que el padre Francisco Esteban Lacal, entonces Provincial de los Oblatos en España, desde su refugio en una pensión, en la Carrera de San Jerónimo, «anima a sus Hermanos y busca por todos los medios, que eran escasos y con muchos riesgos, alentar material y espiritualmente a los demás Oblatos refugiados en distintos lugares de Madrid». Uno de los supervivientes contó más tarde que unos cuantos se escondieron en la casa del sastre que les hacía las sotanas:

«Allí nos encontramos doce compañeros, y mutuamente nos contamos lo vivido. Después, nos trajeron Hostias consagradas; pasamos todo el día en adoración, por turno, y, por la tarde, comulgamos, por primera vez desde que dejamos la casa de Pozuelo».
Sin embargo, casi todos los que quedan van siendo detenidos, y el 15 de octubre se encuentran en la Cárcel Modelo, de Madrid. El padre Esteban, en el interrogatorio, declaró de entrada que era sacerdote y religioso Oblato. Semejante declaración suponía, en ese tiempo, una segura condena a muerte, por lo que uno de los funcionarios le recomendó: «Pero hombre de Dios, diga usted que es profesor u otra cosa, pero no sacerdote». Otro de los detenidos, que sobrevivió a las sacas de los milicianos, afirma: «Desde el primer momento en que fuimos detenidos, en cada uno de nosotros había un trasfondo de ser asesinados por nuestra condición de religiosos. En nuestro interior, lo único que trascendía era el espíritu de perdón y el deseo de ofrecer la vida por la Iglesia, por la paz de España y por aquellos de los que pensamos que nos iban a fusilar».
Después de un tiempo en la cárcel, a la mayoría los sacan y los envían a la checa de San Antón, que fue colegio de los Escolapios, y de allí parten hacia el martirio, en Paracuellos del Jarama. Lo que se vivió allí quedó en la memoria de uno de los enterradores, Gregorio Muñoz, quien años después lo contó: «El 28 de noviembre de 1936, un sacerdote religioso pidió a las milicias que le permitieran despedir a todos sus compañeros y darles la absolución, gracia que le fue concedida. Dicho sacerdote fue abrazando a cada uno de sus compañeros y, arrodillados en tierra, les daba la absolución. Una vez hubo terminado, pronunció en voz alta estas palabras: Sabemos que nos matáis por católicos y religiosos. Lo somos. Tanto yo como mis compañeros os perdonamos de todo nuestro corazón. ¡ Viva Cristo Rey! ¡ Viva España!
Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo

lunes, 4 de abril de 2011

POR QUE NO CREES

POR QUE NO CREES?

Cuando pienso que hay galaxias a miles de años luz. Que cada galaxia tiene millones de soles, y que cada uno de los soles tiene muchos planetas y que, sin duda, en muchos de estos se darán condiciones similares a las de la Tierra, y como consecuencia habrá VIDA como aquí y seres inteligentes como aquí, unos mas que otros, como aquí. y también habrá árboles y flores, como aquí, y esa maravilla de la creación que es el agua con sus estados líquido, sólido y gaseoso, como aquí, y también habrá nubes que trasladarán y dejarás caer el agua para regar los campos, fertilizando las tierras y que éstas den frutos y cereales que alimenten a los seres vivientes, también como aquí.

Todo lo anterior ES REALIDAD. No son suposiciones.

La pregunta inmediata que surge es ésta ¿ QUIEN ha hecho todo esto?

La perfección de relojería de toda esa inmensidad de cuerpos no ofrece duda sobre la existencia de un Ente superior, una Inteligencia superior que unos llamamos Dios, otros Alá, y diversos nombres más según los pueblos o civilización existente.

¿ Y por qué hay muchos hombres que niegan la evidencia?
La contestación es porque tienen cerradas las persianas de su alma.
Les interesa tener cerradas las persianas porque así pueden robar, engañar, ocultar, dar suelta a sus desordenadas pasiones, sean de la índole que sean.

Tienen que ser valientes. Subir las persianas y que sea lo que Dios quiera.

Y cuando la luz entre, pensarán, pensarán, meditarán y su vida cambiará a velocidad inesperada. Habrá momentos que se verán deslumbrados y en éxtasis. Volverán a nacer.

Voy a decir SI ya estoy cansado de decir NO.

TODOS, sin excepción, hay un momento de nuestra vida en que el Espíritu llama a nuestra puerta. Hazte a ti mismo un favor; ¡ Ábrela ¡

No te ampares en que tú no crees en los Curas. Los curas son hombres como tú, débiles como tú, y no por que se pongan una sotana, ésta los hace santos. Ellos responderán de sus pecados como tú de los tuyos. Ellos son ellos y tú eres tú.