jueves, 11 de septiembre de 2008

Ultimos días de la guerra civil

ULTIMOS DIAS DE LA GUERRA CIVIL
Alicante fue , posiblemente, la última plaza en la que entraron victoriosas las fuerzas del Movimiento Nacional.

Yo no residía entonces en Alicante, pero a través de mi suegra y de mi mujer – alicantina- me enteré ampliamente de lo sucedido allí en aquellos días.

Durante los días anteriores a la llegada de las tropas, las radios lanzaban continuos mensajes conminando… “” Todos los que tengan las manos manchadas de sangre que se dirijan al puerto de Alicante donde hay esperando barcos para llevarlos al extranjero”
Así constantemente, una y otra vez, sin cesar.
Hay que tener en cuenta que en muchos de los pueblos de la zona roja – que ahora llaman de la república – al iniciarse el Movimiento Nacional mataron al cura, al médico, al boticario, y a los ricos más destacados de cada localidad, y desde luego al Alcalde y Autoridades más representativas, y por ello muchos de los militantes del ejército rojo tenían las manos manchadas de sangre, y no precisamente por muertes ocasionadas en el frente de batalla,.
A medida que iban llegando al puerto, armados hasta los dientes, antes de entrar les obligaban a entregar las armas, por lo que en pocos días se reunieron allí varios miles de personas indefensas a la espera de ser embarcados.
Parece ser que solamente un barco inglés llegó y se llevó a algunos, principalmente dirigentes, y allí quedaron varios miles esperando ser capturados por las tropas victoriosas-
Se sabe que ante esta perspectiva muchos de ellos se suicidaron antes de que llegasen las tropas. Esto es conocido con toda certeza.
Esto que voy a contar lo sabe muy poca gente. Parece ser que en los días siguientes, mi suegra se despertaba sobresaltada, al oír a las tres o cuatro de la madrugada, todas las noches, ráfagas de ametralladora provenientes del Castillo de Santa Bárbara, donde habían recluido a gran parte , o a todos los del puerto.
Cada uno puede pensar lo que quiera, pues el destino de muchos de ellos se desconoce.
Lo que se sabe es que fueron enviados a un campo de concentración sito en Albatera, pueblo de Alicante en la carretera ,a mitad de camino con Murcia.

Todos los que habían servido en el ejército rojo, fueron también concentrados en el Castillo, como les pasó a mis cuñados Paco y Antonio, que salieron a los dos días para ocupar sus puestos de trabajo en el Consulado francés y Hacienda respectivamente.
Es decir que las personas normales, soldados de reemplazo del ejército rojo, nada tenían que temer y se incorporaban rápidamente a sus lugares de origen.
Fueron aquéllos, días difíciles para todo el mundo. El dinero corriente de la zona roja dejó de tener valor, y como nadie tenía ni una peseta del que circulaba en la zona nacional las perspectivas eran negras. Los que tenían empleo fijo, como mi cuñado Antonio en Hacienda pidieron anticipos del sueldo, y otros a amigos y parientes de la zona nacional, pero en general lo pasaron “canutas” hasta que el tiempo, que todo lo arregla, y la austeridad de todo el mundo empezando por el Gobierno, nos llevó a la abundancia de los años 70 y siguientes, hasta el día de hoy, que debemos al zapaterismo la llegada de negros nubarrones que nos están quitando la tranquilidad.
Es de sobra conocido que los gobiernos de la derecha son austeros, ahorran y limitan sus gastos y crean riqueza, y los gobiernos de la izquierda se gastan lo ahorrado en tiempos anteriores y no crean riqueza. Son por lo general gentes ignorantes que van a ocupar cargos públicos, cobrar buenos sueldos y vivir, sin haberlo ganado, espléndidamente ,mientras puedan y dure. Y el que venga detrás que arree-
No es un mal de España solamente. Ha pasado así en Alemania, en Dinamarca, en Francia y en los demás países europeos. Sin hablar de aquellos países en los que gobiernan dictatorialmente, donde la miseria y el hambre tienen toda su habitación.
Me contaba hace unos días un cercano familiar una curiosa anécdota vivida por ella en los tiempos de Aznar.
Con motivo de un viaje a Brasil para solventar asuntos de su Empresa, acudieron a la embajada solicitando su colaboración para conseguir el éxito de su gestión. El embajador, amabilísimo, se prestó gustoso a todo, pero les advirtió: Puedo prestar mi colaboración en todo, menos en realizar gasto alguno. Las instrucciones son tan rigurosas que tenemos prohibido hasta usar el teléfono. No lo podemos usar sin un permiso especial y para asuntos muy concretos-
La situación de la economía en los últimos días de Felipe González era tan desastrosa, que cuando Aznar tomó el gobierno le dije a mi mujer: “ Pero adonde va este desgraciado; cómo se atreve a hacerse cargo de esta arruinada España? “ Lo cierto es que en poco tiempo consiguió dar trabajo, no sólo a los 3 millones de parados que González produjo sino a 2 millones más, hasta totalizar 5 millones de nuevos empleos, y poner boyante la economía. ¡ Bien le han pagado algunos de éstos votando a Zapatero!- Están pagando muy caro su ingratitud.
Así ha sido y será siempre. .Miseria y despilfarro en la Izquierda y Trabajo, Sacrificio y Bienestar y Orden en la Derecha.
Estamos pasando ya días difíciles. Que se vaya pronto Zapatero, y su cuadrilla y vengan personas con sentido común, honradas y con sentido patrio, que nos levanten de nuevo hasta ser envidia de los países de nuestro entorno. Así se lo pido al Señor .

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