LA PERENNE ACTUALIDAD DEL EVANGELIO
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Me ha impresionado este artículo del Padre Jaime Garralada y lo copio a continuación, para que alguien mas se impresione también, como creo que sucederá a más de uno. Dice así:
“”” Tú no eres tú
Tú eres nosotros
Hay diversos miembros en nuestro cuerpo, unos normales, otros “sobrados”, otros deficitarios, otros despreciados.
No podrá el brazo prescindir de los pies
Ni el cerebro del estómago
Por muy preparado que lo tengas todo, si la infección te va comiendo el pie
tendrás que dejarlo todo para atenderle
Nos necesitamos todos
Para que nuestro cuerpo funcione hace falta que los que puedan,
ayuden a los que no pueden.
El ayudado vivirá con dignidad.
El que ayuda se ennoblecerá
Si tienes bastante, o mucho, y no ayudas al que le falta el pan, la infección del egoísmo te aniquilará.
Tu infección no está en el pie sino en el corazón.
Cuando era joven nos decían que había que dar los “diezmos” ( el 10%).
Unos dan educación. trabajo, pan, dinero
Otros dan agradecimiento, esfuerzo, ejemplo, dolor y cariño.
El sano flujo de dar y recibir es el que alimenta el “nosotros” y
deja unión, esperanza y amor.
Que tú no eres tú, sino nosotros
Nos lo dice Dios con eso del Cuerpo Místico.
Si crees que esos drogatas,
Esos tirados por las aceras, esos anónimos
destruyéndose en las cárceles,
esos que tienen hijos nacidos en la marginación
son seres despreciables, no solamente estás cebando una bomba
De relojería social,
Estás despreciando a Dios
Porque Jesucristo en el “Juicio Final” te dice que si les has atendido,
Ven, bendito de mi Padre
Pero si no les has ayudado, aparta de mí, maldito.
No te preguntará nada de tus misas,
tus comuniones, tus procesiones, tus hábitos-
Todo eso es alimento fantástico que Dios pone en tu camino,
Pero no te juzgará de lo que has comido
Sino de lo que has amado.
Que triste es tras de dos mil años, que haya gente que crea que lo que Dios te pide es cumplir órdenes, consejos, normas, ritos, liturgias etc. que por supuesto respeto si vienen de los que pueden hacerlo
Pero quedan no en segundo plano sino bastante más atrás de lo que debería ocuparnos el primer plano:
“ Amad como Yo os he amado,
En eso conocerán que sois mis discípulos, en que os queréis,
Ayudaos los unos a los otros y así cumplís la Ley y los profetas.
LA PERENNE ACTUALIDAD DEL EVANGELIO
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Me ha impresionado este artículo del Padre Jaime Garralada y lo copio a continuación, para que alguien mas se impresione también, como creo que sucederá a más de uno. Dice así:
“”” Tú no eres tú
Tú eres nosotros
Hay diversos miembros en nuestro cuerpo, unos normales, otros “sobrados”, otros deficitarios, otros despreciados.
No podrá el brazo prescindir de los pies
Ni el cerebro del estómago
Por muy preparado que lo tengas todo, si la infección te va comiendo el pie
tendrás que dejarlo todo para atenderle
Nos necesitamos todos
Para que nuestro cuerpo funcione hace falta que los que puedan,
ayuden a los que no pueden.
El ayudado vivirá con dignidad.
El que ayuda se ennoblecerá
Si tienes bastante, o mucho, y no ayudas al que le falta el pan, la infección del egoísmo te aniquilará.
Tu infección no está en el pie sino en el corazón.
Cuando era joven nos decían que había que dar los “diezmos” ( el 10%).
Unos dan educación. trabajo, pan, dinero
Otros dan agradecimiento, esfuerzo, ejemplo, dolor y cariño.
El sano flujo de dar y recibir es el que alimenta el “nosotros” y
deja unión, esperanza y amor.
Que tú no eres tú, sino nosotros
Nos lo dice Dios con eso del Cuerpo Místico.
Si crees que esos drogatas,
Esos tirados por las aceras, esos anónimos
destruyéndose en las cárceles,
esos que tienen hijos nacidos en la marginación
son seres despreciables, no solamente estás cebando una bomba
De relojería social,
Estás despreciando a Dios
Porque Jesucristo en el “Juicio Final” te dice que si les has atendido,
Ven, bendito de mi Padre
Pero si no les has ayudado, aparta de mí, maldito.
No te preguntará nada de tus misas,
tus comuniones, tus procesiones, tus hábitos-
Todo eso es alimento fantástico que Dios pone en tu camino,
Pero no te juzgará de lo que has comido
Sino de lo que has amado.
Que triste es tras de dos mil años, que haya gente que crea que lo que Dios te pide es cumplir órdenes, consejos, normas, ritos, liturgias etc. que por supuesto respeto si vienen de los que pueden hacerlo
Pero quedan no en segundo plano sino bastante más atrás de lo que debería ocuparnos el primer plano:
“ Amad como Yo os he amado,
En eso conocerán que sois mis discípulos, en que os queréis,
Ayudaos los unos a los otros y así cumplís la Ley y los profetas.
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