jueves, 29 de enero de 2015
EL FINAL
El principio y el final están unidos. Los días de nuestra vida
están contados. Pasan deprisa, raudos. Ayer era un niño, hoy ya soy un hombre, mañana seré viejo, como el que esto escribe que ya cuenta con 92 tacos.
Vivo en la Tierra, apenas un punto en el sideral espacio.
Todo lo de aquí me parece ahora intrascendente, y ridículo.
Las ambiciones de las gentes, las envidias, los odios, la maldad humana ¿Para qué?. Al final todos llegamos al mismo sitio, es decir a la nada.
¿ Y qué hay después?.
¡ Ah, amigo, ese es el tema!. Tenemos que atravesar el umbral. Eso ni lo dudes.
Yo creo en Dios. Una Inteligencia que nosotros, poco más que ratas, no podemos ni tan siquiera intentar comprender. Contemplando un firmamento estrellado, la belleza de una flor, el talle de una mujer hermosa, la serenidad del rostro de un hombre viejo y sabio y sobre todo el preguntarnos ¿ Qué habrá después?. Llegamos a la conclusión de que hemos nacido para algo. Que hemos vivido para algo y que al morir tiene que haber, sin la menor duda, ALGO.
Ese ALGO es un Pensamiento Creador de todo, infinitamente sabio y sobre todo infinitamente bueno.
¿Y a los presos de las cárceles, que les espera? Estar tranquilos. Si ese SER desconocido es INFINITAMENTE perfecto, es también, SIN DUDA ALGUNA, infinitamente bueno, y por tanto, tranquilos, seréis recibidos allí con la misma alegría que los demás, mejor dicho, con mayor alegría, como nos enseña la parábola del hijo pródigo.
Uno se puede equivocar, todos nos equivocamos, pero también podemos rectificar.
Las prostitutas serán las primeras en el reino de los cielos, según se dice, y lo creo, dadas las humillaciones que su oficio les depara.
Vivimos caminando, deprisa, al final. Pero este final es REALMENTE el principio y razón por la que hemos nacido.
Los ateos presumen de serlo. Allá ellos. La ignorancia es muy atrevida, no piensan ni razonan. Con pensar hacia dentro en una noche estrellada, viendo su perfección, muchos cambiarían. Al llegar, si son sinceros, también creo yo que serán bien recibidos.
Que así sea. Tú que me lees, espero abrazarte ALLI, que tiene que ser un sitio muy bueno, lleno de sabiduría y paz.
Te doy ahora un abrazo.
EL FINAL
El principio y el final están unidos. Los días de nuestra vida
están contados. Pasan deprisa, raudos. Ayer era un niño, hoy ya soy un hombre, mañana seré viejo, como el que esto escribe que ya cuenta con 92 tacos.
Vivo en la Tierra, apenas un punto en el sideral espacio.
Todo lo de aquí me parece ahora intrascendente, y ridículo.
Las ambiciones de las gentes, las envidias, los odios, la maldad humana ¿Para qué?. Al final todos llegamos al mismo sitio, es decir a la nada.
¿ Y qué hay después?.
¡ Ah, amigo, ese es el tema!. Tenemos que atravesar el umbral. Eso ni lo dudes.
Yo creo en Dios. Una Inteligencia que nosotros, poco más que ratas, no podemos ni tan siquiera intentar comprender. Contemplando un firmamento estrellado, la belleza de una flor, el talle de una mujer hermosa, la serenidad del rostro de un hombre viejo y sabio y sobre todo el preguntarnos ¿ Qué habrá después?. Llegamos a la conclusión de que hemos nacido para algo. Que hemos vivido para algo y que al morir tiene que haber, sin la menor duda, ALGO.
Ese ALGO es un Pensamiento Creador de todo, infinitamente sabio y sobre todo infinitamente bueno.
¿Y a los presos de las cárceles, que les espera? Estar tranquilos. Si ese SER desconocido es INFINITAMENTE perfecto, es también, SIN DUDA ALGUNA, infinitamente bueno, y por tanto, tranquilos, seréis recibidos allí con la misma alegría que los demás, mejor dicho, con mayor alegría, como nos enseña la parábola del hijo pródigo.
Uno se puede equivocar, todos nos equivocamos, pero también podemos rectificar.
Las prostitutas serán las primeras en el reino de los cielos, según se dice, y lo creo, dadas las humillaciones que su oficio les depara.
Vivimos caminando, deprisa, al final. Pero este final es REALMENTE el principio y razón por la que hemos nacido.
Los ateos presumen de serlo. Allá ellos. La ignorancia es muy atrevida, no piensan ni razonan. Con pensar hacia dentro en una noche estrellada, viendo su perfección, muchos cambiarían. Al llegar, si son sinceros, también creo yo que serán bien recibidos.
Que así sea. Tú que me lees, espero abrazarte ALLI, que tiene que ser un sitio muy bueno, lleno de sabiduría y paz.
Te doy ahora un abrazo.
EL FINAL
El principio y el final están unidos. Los días de nuestra vida
están contados. Pasan deprisa, raudos. Ayer era un niño, hoy ya soy un hombre, mañana seré viejo, como el que esto escribe que ya cuenta con 92 tacos.
Vivo en la Tierra, apenas un punto en el sideral espacio.
Todo lo de aquí me parece ahora intrascendente, y ridículo.
Las ambiciones de las gentes, las envidias, los odios, la maldad humana ¿Para qué?. Al final todos llegamos al mismo sitio, es decir a la nada.
¿ Y qué hay después?.
¡ Ah, amigo, ese es el tema!. Tenemos que atravesar el umbral. Eso ni lo dudes.
Yo creo en Dios. Una Inteligencia que nosotros, poco más que ratas, no podemos ni tan siquiera intentar comprender. Contemplando un firmamento estrellado, la belleza de una flor, el talle de una mujer hermosa, la serenidad del rostro de un hombre viejo y sabio y sobre todo el preguntarnos ¿ Qué habrá después?. Llegamos a la conclusión de que hemos nacido para algo. Que hemos vivido para algo y que al morir tiene que haber, sin la menor duda, ALGO.
Ese ALGO es un Pensamiento Creador de todo, infinitamente sabio y sobre todo infinitamente bueno.
¿Y a los presos de las cárceles, que les espera? Estar tranquilos. Si ese SER desconocido es INFINITAMENTE perfecto, es también, SIN DUDA ALGUNA, infinitamente bueno, y por tanto, tranquilos, seréis recibidos allí con la misma alegría que los demás, mejor dicho, con mayor alegría, como nos enseña la parábola del hijo pródigo.
Uno se puede equivocar, todos nos equivocamos, pero también podemos rectificar.
Las prostitutas serán las primeras en el reino de los cielos, según se dice, y lo creo, dadas las humillaciones que su oficio les depara.
Vivimos caminando, deprisa, al final. Pero este final es REALMENTE el principio y razón por la que hemos nacido.
Los ateos presumen de serlo. Allá ellos. La ignorancia es muy atrevida, no piensan ni razonan. Con pensar hacia dentro en una noche estrellada, viendo su perfección, muchos cambiarían. Al llegar, si son sinceros, también creo yo que serán bien recibidos.
Que así sea. Tú que me lees, espero abrazarte ALLI, que tiene que ser un sitio muy bueno, lleno de sabiduría y paz.
Te doy ahora un abrazo.
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