miércoles, 24 de junio de 2015

LA CARIDAD Hay personas que alcanzan tan elevado índice de perfección que a los que somos más bien mediocres, como yo, nos dejan como pasmados, pensativos y una sensación de mediocridad y algo de vergüenza. Casi siempre estas excelentes personas han recibido de niños una buena educación religiosa, que se les ha metido hasta en las entrañas, pero no siempre es así. He conocido algunos que sin haber recibido esa educación básica, son buenos por naturaleza, y ayudan a todas sus familiares y amigos sin que éstos se lo pidan, dejándonos a los que somos vulgares con la boca abierta. Todos tenemos la obligación de ser cada día más buenos, pues todos sin excepción caminamos hacia un punto final que nos espera más bien pronto que tarde. Por ello, por egoísmo, si no por amor, debemos dejar todo lo malo que tenemos, y ayudar en todo lo que podamos a los demás. Siempre podremos aducir cuando, llegue el momento, QUE SABEMOS QUE INEVITABLEMENTE LLLEGARA “” YO no hice mal a nadie”. Somos un matrimonio de 92 y 86 años. Recibimos de nuestros hijos tantas atenciones y amor, que a veces nos hacen casi llorar. Sin darse cuenta nos están alargando la vida. Gracias a Dios, nuestro Señor, y a la Santísima Virgen. Que la bondad infinita de Dios los llene de felicidad, de bienestar y abundancia, como hasta el día de hoy les está sucediendo.

No hay comentarios: