SUEGROS 12/2/18
===============
Las personas mayores que tenemos hijos casados, somos
suegros.
Ya la palabra es fea: Suegro, suegra.
Sue…gro. Tío antipático, malhumorado.
Sue----gra. Gorda, fea con mal genio.
Y la verdad es que casi todos los que somos mayores, llegamos
a ser suegros o suegras.
Cuando hay educación y cultura y buenas maneras las
relaciones con los yernos y nueras pueden llegar a ser hasta agradables, pero
hay………..
Si alguno de ellos, o ellas, proviene de las clases más ínfimas,
aunque hayan recibido cultura más adelante, lo que han visto y mamado desde
niños lo tienen metido hasta el tuétano, y cuando lo menos lo esperas recibes
una tarascada de la que te quedas atónito por imprevista.
No sabes qué hacer ni qué decir. Y tienes dos opciones: La primera:
Mandar a la mierda al maleducado o maleducada, con lo que te pones a su altura,
y la segunda, que es la correcta: NO HACER CASO, no descender nunca a su altura
e interiormente, nunca exteriorizar, sentir tal desprecio que si no fuera por
tus hijos, nunca volverías a cruzar una palabra con tal impertinente/a.
Los que me lean y sean suegros/as, me entenderán perfectamente.
Pero así es la vida. Yo no la he hecho.
Me tocará seguir disimulando, como lo exige la educación.
Y allá nos veremos todos, hermano.
La vida es muy corta y no vale la pena sufrir por estas tonterías
de personas maleducadas.
Necesito el don de la Sabiduría.
No es necesario llegar a Salomón para vivir en paz.
Esa paz interior que es un don especial y que es la mayor
riqueza que un ser puede poseer, por recibirlo gratuitamente de nuestro
Creador.
Gracias Señor.
SUEGROS 12/2/18
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Las personas mayores que tenemos hijos casados, somos
suegros.
Ya la palabra es fea: Suegro, suegra.
Sue…gro. Tío antipático, malhumorado.
Sue----gra. Gorda, fea con mal genio.
Y la verdad es que casi todos los que somos mayores, llegamos
a ser suegros o suegras.
Cuando hay educación y cultura y buenas maneras las
relaciones con los yernos y nueras pueden llegar a ser hasta agradables, pero
hay………..
Si alguno de ellos, o ellas, proviene de las clases más ínfimas,
aunque hayan recibido cultura más adelante, lo que han visto y mamado desde
niños lo tienen metido hasta el tuétano, y cuando lo menos lo esperas recibes
una tarascada de la que te quedas atónito por imprevista.
No sabes qué hacer ni qué decir. Y tienes dos opciones: La primera:
Mandar a la mierda al maleducado o maleducada, con lo que te pones a su altura,
y la segunda, que es la correcta: NO HACER CASO, no descender nunca a su altura
e interiormente, nunca exteriorizar, sentir tal desprecio que si no fuera por
tus hijos, nunca volverías a cruzar una palabra con tal impertinente/a.
Los que me lean y sean suegros/as, me entenderán perfectamente.
Pero así es la vida. Yo no la he hecho.
Me tocará seguir disimulando, como lo exige la educación.
Y allá nos veremos todos, hermano.
La vida es muy corta y no vale la pena sufrir por estas tonterías
de personas maleducadas.
Necesito el don de la Sabiduría.
No es necesario llegar a Salomón para vivir en paz.
Esa paz interior que es un don especial y que es la mayor
riqueza que un ser puede poseer, por recibirlo gratuitamente de nuestro
Creador.
Gracias Señor.
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