martes, 10 de abril de 2018


LOS CHORLITOS  10/4/18
Parece hasta mentira que dos millones de catalanes intenten conseguir la independencia de Cataluña en contra de 43 millones de españoles restantes que, en ningún caso lo consentirían.
No es explicable.
Así, “por las buenas”, quieren deshacer una España con más de 500 años de Historia, cuyas tierras han sido bañadas con sangre siempre en defensa de .su existencia. Guerras en Europa, guerras en Marruecos, guerras en América, guerras contra Francia.
SI ni tan siquiera Napoleón pudo doblegarnos, un puñado de insensatos, y cobardes, pretenden hacer inútil tanta sangre derramada.
En sus mentes calenturientas la Democracia (se les llena la boca cuando pronuncian esta palabra) está por encima de España, que ellos pretenden desgarrar, y que sólo por eso son culpables.
Franco ya los había pasado por las armas, quizás sea lo que se merezcan, por imbéciles.
Sobre todo porque son minoría, incluso sólo en Cataluña.
Por las “buenas” desechen todo intento de que Cataluña deje de ser una Región de España, y por las “malas” no se les ocurra porque morirían sin remedio.
Claro que “para eso” hay que tener cojones, y estos imbéciles ilusos absurdos, no los tienen.
Y hacen bien, porque la vida es más preciada que la independencia.
Como ya estamos hartos, el Gobierno debiera cerrar el Parlament, y gobernar directamente, con el 155 y con el 805 o el 10.005 (Qué más da), por un plazo no inferior a 2 años, prorrogable si quedaran incomprensibles ilusos.
Son burros que no piensan. Hasta rebuznan.
En fin, en esta cochina vida tiene que haber de todo.
¡Hay hasta filocomunistas que ya es decir!
Y con trenzas.
La ambición. Por ser, sin trabajar, es muy dulce. Y si lleva trenzas mejor. Así además, me creo un señorito, y doy la pega.
El honor. ¡Qué es el honor!
Conseguir lo que deseo, aunque sin pegar golpe es mi honor. Los demás es que son tontos.
En fin, no nos desvíemos.
Pensemos que entren estos equivocados catalanes, alguno habrá sensato, y vuelva a su querida España con alegría y alivio.
¡Dios mediante!
¡Tenemos derecho a vivir en paz!





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