viernes, 29 de junio de 2018


Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.
Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.
Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.
Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.
Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.
Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
PerTiempos de vejez  29/6/18

====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.

Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18

====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me impTiempos de vejez  29/6/18
====================== 
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido fructuosa, cercana al Creador, y  grata a su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo..
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.

Un abrazo amigo.o, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha faltado caridad y me he dejado  llevar por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo se han aprovechado y quedado con bienes  que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.

No hay comentarios: