Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.
Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.
Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.
Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.
Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.
Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
PerTiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.Tiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me impTiempos de vejez
29/6/18
======================
Ya se va notando que soy viejo. He estado un mes sin salir de
casa a causa de mi debilidad en las piernas, y lo poco que descanso por las
noches.
Es posible que mi caminar por este mundo sea ya corto, lo que
como es natural no me agrada, pero como no depende de nosotros cuándo y dónde
empezamos a caminar y cuándo y dónde terminamos de hacerlo, no toca más que
aceptarlo mansamente y pedir a Quien nos da y quita la vida, que ésta haya sido
fructuosa, cercana al Creador, y grata a
su mirada.
Cuando se llega a mi edad, muy cercana a los 96 años, es
grato pensar que nunca deseé mal a nadie, que el pan que me comí lo gané con
mucho trabajo y esfuerzo, que procuré estar cerca de Dios, y que huí de
marranadas y sinvergonzonerías.
Es decir, con una conducta lo más caballerosa posible, y
digna en el interior y en el exterior he ido pasando este corto tiempo, rogando
siempre a Dios, nuestro Señor que me dedique una sonrisa cariñosa.
Pero, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo..
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.o, no las tengo todas conmigo. Creo que muchas veces me ha
faltado caridad y me he dejado llevar
por antipatías congénitas que no he podido evitar.
He cortado de raíz con parientes y amigos que llenos de egoísmo
se han aprovechado y quedado con bienes
que no les pertenecían, y también he juzgado, sin tener que hacerlo, a
personas cuya conducta no me parecía la correcta, sin juzgarme a mi mismo por
hacerlo, cuando ello no me importaba.
En definitiva, soy un hombre, con las virtudes y defectos que
tenemos todos, y que todos los días pido a Dios no los tenga en cuenta.
Intento aprovecharme de su infinita caridad, y espero una
sonrisa al terminar.
Que así sea.
Para ti que lees esto, te deseo lo mismo.
Un abrazo amigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario