lunes, 8 de abril de 2019


CANTO AL AMOR FILIAL
Tenemos mucha suerte
96 años tengo, y 90 acaba de cumplir mi mujer.
Estamos chancosos, es decir nos sentimos viejos.
Nuestros movimientos se ralentizan paso a paso, y nuestros pensamientos, aunque todavía claros, seguramente también.
Pero tenemos que dar mucha gracia a nuestro Dios y Señor.
Contamos con la ayuda inapreciable de nuestros hijos, María Luisa y Jorge. No sabríamos decir quién de los dos es más bueno.
Nos atienden con gran sacrificio a veces, y menor otras, pero siempre constantemente.
Seguramente han heredado la bondad y sacrificio de su madre, y quizás también cierto sentido del deber que la bondad divina ha inspirado al padre.
Ambos han entendido porqué están en esta vida, y su transitoria estancia aquí.
Dios los guarde, y les dé salud y abundancia de bienes materiales y espirituales.
¡Gracias hijos!
¡Gracias, mi Señor y mi Dios!

CANTO AL AMOR FILIAL
Tenemos mucha suerte
96 años tengo, y 90 acaba de cumplir mi mujer.
Estamos chancosos, es decir nos sentimos viejos.
Nuestros movimientos se ralentizan paso a paso, y nuestros pensamientos, aunque todavía claros, seguramente también.
Pero tenemos que dar mucha gracia a nuestro Dios y Señor.
Contamos con la ayuda inapreciable de nuestros hijos, María Luisa y Jorge. No sabríamos decir quién de los dos es más bueno.
Nos atienden con gran sacrificio a veces, y menor otras, pero siempre constantemente.
Seguramente han heredado la bondad y sacrificio de su madre, y quizás también cierto sentido del deber que la bondad divina ha inspirado al padre.
Ambos han entendido porqué están en esta vida, y su transitoria estancia aquí.
Dios los guarde, y les dé salud y abundancia de bienes materiales y espirituales.
¡Gracias hijos!
¡Gracias, mi Señor y mi Dios!




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