LA FELICIDAD
12/11/2019
================
Hemos comido en casa de mi hija María Luisa, junto con mi
hijo Jorge que para ello vino desde Madrid.
La vejez da poca felicidad, pero hoy Toneta y yo nos hemos sentido
felices al poder comer una opípara comida los cuatro juntos, y sin añadidos políticos
que, a veces, dejan mucho que desear.
No es que sean malas personas, es que son políticos, y la
relación nunca puede ser la misma que cuando nos juntamos los que tenemos una misma
sangre.
La vida y la necesidad nos obliga a convivir con personas que
son buenas pero con las que algunas veces son como no debieran ser, o así nos
parece por esperar más de ellas de lo que son capaces de dar.
En fin dan lo que pueden y no están obligadas a más.
Ser suegro, ya lo dice la misma palabra, no es conveniente ni
bueno.
El interior de cada persona no es conocido, a veces, ni por su
poseedor, así que Dios, nuestro Señor, quizás tenga alguna dificultad al juzgarnos
cuando lleguemos as EL, cosa en la que nadie duda, buenos y malos.
Por ello, ruego a mi Señor que cuando llegue mi momento no me
tenga en cuenta mis egoísmos, ni a veces, mi falta de caridad para personas
cercanas, a las que quizás debiera tenerles más amor y sacrificios. No somos
perfectos.
¡Señor y Dios mío!. Te suplico me des más amor y sacrificio
para tratar con todos los que me rodean, sean familiares o no, para que no
tenga que avergonzarme cuando llegue a TU presencia.
También me permito pedirte por aquéllos que piensan que después
de su muerte no hay nada.
No son culpables. Son ignorantes; no son capaces de pensar en
profundidad.
De todo tiene que haber en este mundo..
Así no resulta tan aburrido.
Yo mi Señor, te quiero y te suplico me mires con ojos
misericordiosos.
Así sea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario