viernes, 13 de abril de 2012

Y RESUCITO.

El día del Señor
:::::::::::::::
Al anochecer de aquel día, el primero de la semana,
Estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo “ Paz a
vosotros”. Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, os envío yo. Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “ Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonareis los pecados, les quedarán perdonados; a quienes se los retengáis, les quedarán retenidos”. Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: “ Hemos visto al Señor”. Pero él les contestó
“ Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo”
A los ocho días estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás entre ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas se puso en medio y dijo, “ Paz a vosotros”. Luego dijo a Tomás: “ Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente” Contestó Tomás: ¡ Señor mío y Dios mío”. Jesús le dijo: ¿ Por qué me has visto has creído? Bienaventurados los que crean sin haber visto.”
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de sus discípulos. Estos han sido escritos para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios y para que, creyendo, ten gáis vida en su nombre.

12-4-2012

El Heraldo de Dios ha hablado. Creer en Dios es lo natural. Todos los pueblos de la Tierra de una forma u otra creen en Dios. Lo paradójico, lo forzado, lo antinatural, es el ateísmo o la indiferencia hacia Dios.
Ser una buena persona, que tú te sientas una buena persona, que vas en la vida acorde con los buenos sentimientos hacia los demás, y que el pan que te comas cada día sepas que se lo debes a tu trabajo y esfuerzo, y a nada más, es lo único que te hará feliz y que al despertar, cada amanecer, un estremecimiento recorra tu entero cuerpo y sacuda tu alma, por haber podido ver un nuevo día que, seguramente, estará lleno de paz y felicidad.
Así te lo deseo, lector amigo

No hay comentarios: