sábado, 7 de enero de 2017

NOSTALGIA  7-1-17
=============== 
Hemos pasado dos días en el Parador de Benavente celebrando el fin de año. Estupendos.
El día de Reyes hemos comido en casa de mi hija María Luisa. No se puede pedir más. A cuerpo de rey. Gracias hija.
Los años van pasando velozmente y no sólo lo sentimos. Es que ya somos viejos. 94 y 87. Por eso las atenciones de mis dos buenos hijos nos emocionan y agradecen más.
Cada día también siento más en mi interior (interior en el cuerpo e interior en el alma) la presencia de Dios, a Quien por su bondad le doy mi respetuoso cariño por la salud que nos dispensa, por los latidos de nuestros corazones y por el amor y afecto de los familiares que nos rodean.
No se mueve la hoja de un árbol sin que Dios no quiera.
Un niño sueña un número de Lotería, y se lo dice a su abuelo. Este, por si acaso, compra el número, y le toca el Gordo. Ha pasado en estas fiestas. !Casualidad!. SI. Cada uno es libre de pensar como quiera.
Ruego a todo aquél que lea estas líneas, que este año 2017 sea de cambio en sus pensamientos y que, al menos, una  vez al día, se atreva a pedir algo al Altísimo.
Sea creyente o no lo sea.
Si no eres creyente, pídelo también, con una sonrisa de autosuficiencia. Quizás el resultado te borre la sonrisa.
San Juan Bosco, cuando era un niño de 7 años, tuvo un sueño.  Se estaban peleando unos forzudos muchachos.
Un señor mayor le dijo entonces; “Tú los vencerías con amabilidad y buenas palabras”
¡Y tú quién eres preguntó el niño.!
Soy el hijo de aquélla a la que te han enseñado a rezar tres veces al día!



 NOSTALGIA  7-1-17
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Hemos pasado dos días en el Parador de Benavente celebrando el fin de año. Estupendos.
El día de Reyes hemos comido en casa de mi hija María Luisa. No se puede pedir más. A cuerpo de rey. Gracias hija.
Los años van pasando velozmente y no sólo lo sentimos. Es que ya somos viejos. 94 y 87. Por eso las atenciones de mis dos buenos hijos nos emocionan y agradecen más.
Cada día también siento más en mi interior (interior en el cuerpo e interior en el alma) la presencia de Dios, a Quien por su bondad le doy mi respetuoso cariño por la salud que nos dispensa, por los latidos de nuestros corazones y por el amor y afecto de los familiares que nos rodean.
No se mueve la hoja de un árbol sin que Dios no quiera.
Un niño sueña un número de Lotería, y se lo dice a su abuelo. Este, por si acaso, compra el número, y le toca el Gordo. Ha pasado en estas fiestas. !Casualidad!. SI. Cada uno es libre de pensar como quiera.
Ruego a todo aquél que lea estas líneas, que este año 2017 sea de cambio en sus pensamientos y que, al menos, una  vez al día, se atreva a pedir algo al Altísimo.
Sea creyente o no lo sea.
Si no eres creyente, pídelo también, con una sonrisa de autosuficiencia. Quizás el resultado te borre la sonrisa.
San Juan Bosco, cuando era un niño de 7 años, tuvo un sueño.  Se estaban peleando unos forzudos muchachos.
Un señor mayor le dijo entonces; “Tú los vencerías con amabilidad y buenas palabras”
¡Y tú quién eres preguntó el niño.!
Soy el hijo de aquélla a la que te han enseñado a rezar tres veces al día!


 NOSTALGIA  7-1-17
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Hemos pasado dos días en el Parador de Benavente celebrando el fin de año. Estupendos.
El día de Reyes hemos comido en casa de mi hija María Luisa. No se puede pedir más. A cuerpo de rey. Gracias hija.
Los años van pasando velozmente y no sólo lo sentimos. Es que ya somos viejos. 94 y 87. Por eso las atenciones de mis dos buenos hijos nos emocionan y agradecen más.
Cada día también siento más en mi interior (interior en el cuerpo e interior en el alma) la presencia de Dios, a Quien por su bondad le doy mi respetuoso cariño por la salud que nos dispensa, por los latidos de nuestros corazones y por el amor y afecto de los familiares que nos rodean.
No se mueve la hoja de un árbol sin que Dios no quiera.
Un niño sueña un número de Lotería, y se lo dice a su abuelo. Este, por si acaso, compra el número, y le toca el Gordo. Ha pasado en estas fiestas. !Casualidad!. SI. Cada uno es libre de pensar como quiera.
Ruego a todo aquél que lea estas líneas, que este año 2017 sea de cambio en sus pensamientos y que, al menos, una  vez al día, se atreva a pedir algo al Altísimo.
Sea creyente o no lo sea.
Si no eres creyente, pídelo también, con una sonrisa de autosuficiencia. Quizás el resultado te borre la sonrisa.
San Juan Bosco, cuando era un niño de 7 años, tuvo un sueño.  Se estaban peleando unos forzudos muchachos.
Un señor mayor le dijo entonces; “Tú los vencerías con amabilidad y buenas palabras”
¡Y tú quién eres preguntó el niño.!
Soy el hijo de aquélla a la que te han enseñado a rezar tres veces al día!


 NOSTALGIA  7-1-17
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Hemos pasado dos días en el Parador de Benavente celebrando el fin de año. Estupendos.
El día de Reyes hemos comido en casa de mi hija María Luisa. No se puede pedir más. A cuerpo de rey. Gracias hija.
Los años van pasando velozmente y no sólo lo sentimos. Es que ya somos viejos. 94 y 87. Por eso las atenciones de mis dos buenos hijos nos emocionan y agradecen más.
Cada día también siento más en mi interior (interior en el cuerpo e interior en el alma) la presencia de Dios, a Quien por su bondad le doy mi respetuoso cariño por la salud que nos dispensa, por los latidos de nuestros corazones y por el amor y afecto de los familiares que nos rodean.
No se mueve la hoja de un árbol sin que Dios no quiera.
Un niño sueña un número de Lotería, y se lo dice a su abuelo. Este, por si acaso, compra el número, y le toca el Gordo. Ha pasado en estas fiestas. !Casualidad!. SI. Cada uno es libre de pensar como quiera.
Ruego a todo aquél que lea estas líneas, que este año 2017 sea de cambio en sus pensamientos y que, al menos, una  vez al día, se atreva a pedir algo al Altísimo.
Sea creyente o no lo sea.
Si no eres creyente, pídelo también, con una sonrisa de autosuficiencia. Quizás el resultado te borre la sonrisa.
San Juan Bosco, cuando era un niño de 7 años, tuvo un sueño.  Se estaban peleando unos forzudos muchachos.
Un señor mayor le dijo entonces; “Tú los vencerías con amabilidad y buenas palabras”
¡Y tú quién eres preguntó el niño.!
Soy el hijo de aquélla a la que te han enseñado a rezar tres veces al día!


 NOSTALGIA  7-1-17
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Hemos pasado dos días en el Parador de Benavente celebrando el fin de año. Estupendos.
El día de Reyes hemos comido en casa de mi hija María Luisa. No se puede pedir más. A cuerpo de rey. Gracias hija.
Los años van pasando velozmente y no sólo lo sentimos. Es que ya somos viejos. 94 y 87. Por eso las atenciones de mis dos buenos hijos nos emocionan y agradecen más.
Cada día también siento más en mi interior (interior en el cuerpo e interior en el alma) la presencia de Dios, a Quien por su bondad le doy mi respetuoso cariño por la salud que nos dispensa, por los latidos de nuestros corazones y por el amor y afecto de los familiares que nos rodean.
No se mueve la hoja de un árbol sin que Dios no quiera.
Un niño sueña un número de Lotería, y se lo dice a su abuelo. Este, por si acaso, compra el número, y le toca el Gordo. Ha pasado en estas fiestas. !Casualidad!. SI. Cada uno es libre de pensar como quiera.
Ruego a todo aquél que lea estas líneas, que este año 2017 sea de cambio en sus pensamientos y que, al menos, una  vez al día, se atreva a pedir algo al Altísimo.
Sea creyente o no lo sea.
Si no eres creyente, pídelo también, con una sonrisa de autosuficiencia. Quizás el resultado te borre la sonrisa.
San Juan Bosco, cuando era un niño de 7 años, tuvo un sueño.  Se estaban peleando unos forzudos muchachos.
Un señor mayor le dijo entonces; “Tú los vencerías con amabilidad y buenas palabras”
¡Y tú quién eres preguntó el niño.!
Soy el hijo de aquélla a la que te han enseñado a rezar tres veces al día!


 NOSTALGIA  7-1-17
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Hemos pasado dos días en el Parador de Benavente celebrando el fin de año. Estupendos.
El día de Reyes hemos comido en casa de mi hija María Luisa. No se puede pedir más. A cuerpo de rey. Gracias hija.
Los años van pasando velozmente y no sólo lo sentimos. Es que ya somos viejos. 94 y 87. Por eso las atenciones de mis dos buenos hijos nos emocionan y agradecen más.
Cada día también siento más en mi interior (interior en el cuerpo e interior en el alma) la presencia de Dios, a Quien por su bondad le doy mi respetuoso cariño por la salud que nos dispensa, por los latidos de nuestros corazones y por el amor y afecto de los familiares que nos rodean.
No se mueve la hoja de un árbol sin que Dios no quiera.
Un niño sueña un número de Lotería, y se lo dice a su abuelo. Este, por si acaso, compra el número, y le toca el Gordo. Ha pasado en estas fiestas. !Casualidad!. SI. Cada uno es libre de pensar como quiera.
Ruego a todo aquél que lea estas líneas, que este año 2017 sea de cambio en sus pensamientos y que, al menos, una  vez al día, se atreva a pedir algo al Altísimo.
Sea creyente o no lo sea.
Si no eres creyente, pídelo también, con una sonrisa de autosuficiencia. Quizás el resultado te borre la sonrisa.
San Juan Bosco, cuando era un niño de 7 años, tuvo un sueño.  Se estaban peleando unos forzudos muchachos.
Un señor mayor le dijo entonces; “Tú los vencerías con amabilidad y buenas palabras”
¡Y tú quién eres preguntó el niño.!
Soy el hijo de aquélla a la que te han enseñado a rezar tres veces al día!



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