Que burro eres 14-1-17
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Hay que ser poco inteligente para no creer en una Inteligencia
superior que ha sido capaz de crear los mundos infinitos que se adivinan en los
miles de estrellas que cubren el firmamento. Y lo que vemos a simple vista, no
es nada con la realidad que nos hacen ver los astrónomos con sus poderosísimos telescopios
que hoy existen.
No necesito mirar a las estrellas para admirarme.
Un simple huevo me deja casi sin habla. Ese huevo, que frito,
nos deja tan buen sabor.
Se compone de yema y clara. ¿Qué parte es el cerebro de ese
huevo y que parte son el corazón, las alas, las patas, las plumas, etc.?
Para el descreído que con ínfulas afirma que “eso ha sido la
casualidad”, no puedo menos de afirmar, sin ofender, tú eres un gilipollas,
dicho de forma amigable.
Un hombre copula, y a los nueve meses sale un niño precioso que pronto se convierte en un
hombre.¿ También es “casualidad”?
La forma varia de entender esa Inteligencia superior es lo que
da lugar a las distintas religiones.
Y eso tiene lugar porque la inteligencia de un ser humano ,
en comparación, es tan ínfima que nunca alcanzará llegar a su pleno
conocimiento.
Ante ello, a nosotros seres humanos, no tenemos más remedio
que inclinar nuestras cabezas, comportarnos bien mientras dure esta prueba, y
confiar en la bondad infinita de ese Ser infinito para que no nos tenga en
cuenta nuestros defectos cuando como ríos arribemos al mar final de nuestras
vidas .
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