lunes, 16 de octubre de 2017

MI DIOS Y MI SEÑOR 16/10/17
Caminamos por esta vida, la mayor parte de ella, sin rumbo fijo, sin horizonte que alcanzar, sin ilusiones que cumplir, lleno de miedos, miedo en primer lugar a la enfermedad, miedo a no alcanzar lo que deseamos, miedo a lo que puede imprevisto venir, miedo a no agradar a los que nos rodean, miedo a ser inferiores, miedo al fracaso, miedo a no ser capaces de amar, miedo a no conseguir que nos amen, y sobre todos los miedos el del final ¿Qué pasará cuando llegue?
¿Será o no verdad lo que aprendimos desde niños?
¿Habrá de verdad otro mundo después?
¿Cómo será?
La razón mía, y la de casi todo el mundo a través de los siglos es que TIENE QUE HABER OTRA VIDA.
Y que ésta, que ahora estamos viviendo, es una prueba a la que se nos somete, para pasar a mayor nivel en la venidera.
Dependemos del Creador del universo.
Nos ha puesto a la cabeza del reino animal. Nos ha dado mayor inteligencia que a un mono o un delfín. Podemos analizar. Podemos pensar.
Pero ojo, a mayor inteligencia, mayor responsabilidad.
Somos, ante Quien nos ha creado, responsables.
No importa si piensas en azul, en rojo o en verde. Eres responsable.
Por tanto tu conducta será juzgada.
Y por ello tienes obligación de ser una buena persona.
No tienes más remedio que cumplir los Mandamientos de Moisés.
Los conoces. No hace falta ponerlos aquí.
Somos niños pequeños.
¡Abrázame, Señor,con cariño, y no permitas que nada ni nadie me aparte de Ti!
Así rezo yo todos los días.
Te pido, que el último día de mi vida, también pueda hacerlo.
Gracias, Dios mío y Señor mío.





No hay comentarios: