LA FAMILIA 20/11/17
==================
Es la mayor fuente de felicidad y bienestar en este pícaro y egoísta
mundo.
Cuando niño, recibes los mayores besos y sacrificios de tus
padres. Ellos te alimentan, te miman, y te dan educación - todo gratis- hasta
que eres una persona mayor.
Y cuando lo eres, si tienes buenos hijos, - como nosotros los
tenemos- se desviven por nuestra salud y bienestar, llevándonos a médicos y
adonde haga falta para que en todo momento tengamos lo necesario para seguir
viviendo y prolongar lo máximo posible nuestras vidas.
Yo, desde aquí, quiero agradecer a nuestros hijos Jorge y
María Luisa las muestras de cariño que constantemente nos dan y los sacrificios
que hacen por nosotros.
Dios, nuestro Señor, los bendiga.
¡Ojalá algún día todos juntos, con mis padres y abuelos, podamos
abrazarnos en ese Sitio desconocido que llamamos Cielo, que no sabemos cómo
será, pero que intuimos que es un estado del alma sin preocupaciones rebosante de
felicidad!
Un SITIO en el que quizás podamos mirar a Dios aunque sigamos
sin comprenderle dada su Infinitud.
Porque allí seguiremos siendo finitos.
Os invito, a todos, a dejar a vuestros familiares lo mejor de
vuestra alma, con sacrificios incluidos.
Ello os hará a cada uno más felices, y como consecuencia
podréis mirar al Cielo y decir, o sólo pensar ¡Gracias Dios mío!
Para conseguir todo esto, como antes dije, sólo hay una cosa:
Olvidaros de vuestro egoísmo.
Lo único bueno y seguro para conseguir la relativa felicidad
que este mundo nos puede dar.
¡Protégenos, Dios mio!
No hay comentarios:
Publicar un comentario