VISPERAS 23/12/17
Para los que ya pintamos canas suelen ser estos días
melancólicos más que alegres. Una suave tristeza embarga nuestros corazones
junto con una dulce serenidad y agradecimiento al Supremo Hacedor por habernos
mantenido vivos hasta aquí.
Repasamos nuestras vidas, y observamos claros y oscuros,
momentos optimistas y brillantes, y otros menos claros y aburridos.
En determinados momentos, ¿Podíamos haberlo hecho mejor?
¿Deberíamos habernos sacrificado más?
¿Deberíamos haber tenido más caridad ante los egoísmos de
personas familiares muy cercanas?
¿Por qué nuestro desafecto imperó sobre nuestra caridad?
¿Por qué no pensamos más en agradar a Dios que en nuestro egoísmo?
Hoy, vísperas de Navidad yo le pido al Padre bueno que no me
tenga en cuenta nada y que me perdone todo.
Debería haber al
término de cada año, un JUICIO PÚBLICO universal, SIMILAR al que creemos habrá
después de nuestra muerte.
Nos daría a conocer lo que hemos hecho reprobable, para no
volver a repetirlo, y así llegar limpios a nuestro último suspiro.
De rodillas imploro clemencia al Padre Eterno por mis debilidades
y mis pecados, de manera que, cumplidos los años de mi existencia aquí, me
presente allá lo más limpio posible.
Lo mismo te deseo a ti
Ten en cuenta que esto es lo más importante de tu vida.
¡Tu salvación eterna!
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