jueves, 24 de mayo de 2018


INTERMEDIARIO  24/5/18
===================== 
No tengo derecho ni tampoco conocimientos para intentar hacer llegar a los demás mis pensamientos sobre lo que entiendo es la realidad del Ser Supremo, constructor de este inmenso y estrellado universo.
Y no puedo tener pleno conocimiento, cuando el otro día, al ver saltar a una mosca, y pensar que a pesar de su insignificante tamaño tenía ojos para ver, como los míos, y los suficientes conocimientos para buscarse la vida entre los desechos de basura amontonados en una esquina de la plaza.
Pensé que, ante la inmensidad de los mundos, yo, en este espacio que llamamos Tierra, era por comparación, muy inferior a una mosca, pero con mi ínfima inteligencia me atrevía a pontificar, hablando de Dios, y cómo no, del diablo también.
Ni el Papa tiene capacidad para ello.
Somos demasiados pequeños, menos que hormigas.
Pero sí que puedo hablar con Dios, o al menos intentarlo. 
Y pedirle que mis palabras y pensamientos sean ciertos.
Que estén ajustados a Sus deseos. Que me utilice como su servidor, y que siempre no me crea superior a una mosca.
Las moscas son inocentes y no pecan. Yo sí.
Tengo disgusto conmigo mismo. La caridad es lo único que nos salva, y declaro que a veces me falta con personas muy allegadas a mí.
No debiera y le pido a nuestro Señor, no me lo tenga en cuenta, ya que intento no dar importancia a conductas que por inesperadas, me duelen y lo que es peor, me cabrean.
Y eso último es lo peor que me podía pasar.
Intentaré rectificar y sonreír.
Tú, Señor, eres lo primero.
¡Dame caridad!
¡De qué me vale tenerlo todo si falto a la caridad!





No hay comentarios: