HOY ES DOMINGO 4/11/18
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Desde que somos párvulos hasta que terminamos en la
Universidad adquirimos una serie de conocimientos que nos permiten iniciar una
profesión y que en conjunto son nada; una brizna en el infinito universo.
Por eso y a través de miles de años han ido surgiendo unas religiones
y desapareciendo otras, todas ellas buenas, encaminadas a intentar explicar y
comprender al Supremo Hacedor de los mundos, y cómo debe ser nuestro
comportamiento durante la corta estancia que se nos conceder aquí en la Tierra.
Entre ellas está nuestra religión católica, que no es ni inferior
ni superior a otras que hoy imperan en nuestro planeta.
Si nuestra religión consigue elevarte hasta Dios es muy buena.
San Agustín, San Juan y miles de santos dan cuenta de ello, pero si
no eres capaz de aceptar sus indicaciones y tu conducta no se ajusta a ningún
orden el resultado es fatal. Las cárceles lo atestiguan.
Todas son buenas y llevan a los hombres a comportarse con
dignidad y honor.
Pero, hay diferencias: Una cosa es sentirte cerca de Dios y
verle allá en los lejanos Cielos, y otra, muy distinta, sentirle dentro de tu
alma, tan cerca que puedas hablarle con la confianza que lo haces con un amigo,
y pedirle, sin abusar, lo que desees, siempre que sean cosas dignas y que no falten
a su gloria.
A esto tenemos que llegar todos.
El resultado siempre es el mismo. Felicidad y paz.
También salud para tu alma y para tu cuerpo.
Tenemos obligación de rezar con constancia y fé, para que el Supremo
Hacedor esté, cada día, más cerca.
Así también se puede conseguir ser un hombre rico, tan rico
como cualquier millonario.
No te permitas encerrarte en cosas vanas.
Cuando dudes en lo que tienes que hacer, sea lo que sea, baja
la cabeza y dí:
¡Señor mío y
Dios mío!
Hoy es Domingo. Que EL te ayude, amigo.
HOY ES DOMINGO 4/11/18
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Desde que somos párvulos hasta que terminamos en la
Universidad adquirimos una serie de conocimientos que nos permiten iniciar una
profesión y que en conjunto son nada; una brizna en el infinito universo.
Por eso y a través de miles de años han ido surgiendo unas religiones
y desapareciendo otras, todas ellas buenas, encaminadas a intentar explicar y
comprender al Supremo Hacedor de los mundos, y cómo debe ser nuestro
comportamiento durante la corta estancia que se nos conceder aquí en la Tierra.
Entre ellas está nuestra religión católica, que no es ni inferior
ni superior a otras que hoy imperan en nuestro planeta.
Si nuestra religión consigue elevarte hasta Dios es muy buena.
San Agustín, San Juan y miles de santos dan cuenta de ello, pero si
no eres capaz de aceptar sus indicaciones y tu conducta no se ajusta a ningún
orden el resultado es fatal. Las cárceles lo atestiguan.
Todas son buenas y llevan a los hombres a comportarse con
dignidad y honor.
Pero, hay diferencias: Una cosa es sentirte cerca de Dios y
verle allá en los lejanos Cielos, y otra, muy distinta, sentirle dentro de tu
alma, tan cerca que puedas hablarle con la confianza que lo haces con un amigo,
y pedirle, sin abusar, lo que desees, siempre que sean cosas dignas y que no falten
a su gloria.
A esto tenemos que llegar todos.
El resultado siempre es el mismo. Felicidad y paz.
También salud para tu alma y para tu cuerpo.
Tenemos obligación de rezar con constancia y fé, para que el Supremo
Hacedor esté, cada día, más cerca.
Así también se puede conseguir ser un hombre rico, tan rico
como cualquier millonario.
No te permitas encerrarte en cosas vanas.
Cuando dudes en lo que tienes que hacer, sea lo que sea, baja
la cabeza y dí:
¡Señor mío y
Dios mío!
Hoy es Domingo. Que EL te ayude, amigo.
HOY ES DOMINGO 4/11/18
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Desde que somos párvulos hasta que terminamos en la
Universidad adquirimos una serie de conocimientos que nos permiten iniciar una
profesión y que en conjunto son nada; una brizna en el infinito universo.
Por eso y a través de miles de años han ido surgiendo unas religiones
y desapareciendo otras, todas ellas buenas, encaminadas a intentar explicar y
comprender al Supremo Hacedor de los mundos, y cómo debe ser nuestro
comportamiento durante la corta estancia que se nos conceder aquí en la Tierra.
Entre ellas está nuestra religión católica, que no es ni inferior
ni superior a otras que hoy imperan en nuestro planeta.
Si nuestra religión consigue elevarte hasta Dios es muy buena.
San Agustín, San Juan y miles de santos dan cuenta de ello, pero si
no eres capaz de aceptar sus indicaciones y tu conducta no se ajusta a ningún
orden el resultado es fatal. Las cárceles lo atestiguan.
Todas son buenas y llevan a los hombres a comportarse con
dignidad y honor.
Pero, hay diferencias: Una cosa es sentirte cerca de Dios y
verle allá en los lejanos Cielos, y otra, muy distinta, sentirle dentro de tu
alma, tan cerca que puedas hablarle con la confianza que lo haces con un amigo,
y pedirle, sin abusar, lo que desees, siempre que sean cosas dignas y que no falten
a su gloria.
A esto tenemos que llegar todos.
El resultado siempre es el mismo. Felicidad y paz.
También salud para tu alma y para tu cuerpo.
Tenemos obligación de rezar con constancia y fé, para que el Supremo
Hacedor esté, cada día, más cerca.
Así también se puede conseguir ser un hombre rico, tan rico
como cualquier millonario.
No te permitas encerrarte en cosas vanas.
Cuando dudes en lo que tienes que hacer, sea lo que sea, baja
la cabeza y dí:
¡Señor mío y
Dios mío!
Hoy es Domingo. Que EL te ayude, amigo.
HOY ES DOMINGO 4/11/18
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Desde que somos párvulos hasta que terminamos en la
Universidad adquirimos una serie de conocimientos que nos permiten iniciar una
profesión y que en conjunto son nada; una brizna en el infinito universo.
Por eso y a través de miles de años han ido surgiendo unas religiones
y desapareciendo otras, todas ellas buenas, encaminadas a intentar explicar y
comprender al Supremo Hacedor de los mundos, y cómo debe ser nuestro
comportamiento durante la corta estancia que se nos conceder aquí en la Tierra.
Entre ellas está nuestra religión católica, que no es ni inferior
ni superior a otras que hoy imperan en nuestro planeta.
Si nuestra religión consigue elevarte hasta Dios es muy buena.
San Agustín, San Juan y miles de santos dan cuenta de ello, pero si
no eres capaz de aceptar sus indicaciones y tu conducta no se ajusta a ningún
orden el resultado es fatal. Las cárceles lo atestiguan.
Todas son buenas y llevan a los hombres a comportarse con
dignidad y honor.
Pero, hay diferencias: Una cosa es sentirte cerca de Dios y
verle allá en los lejanos Cielos, y otra, muy distinta, sentirle dentro de tu
alma, tan cerca que puedas hablarle con la confianza que lo haces con un amigo,
y pedirle, sin abusar, lo que desees, siempre que sean cosas dignas y que no falten
a su gloria.
A esto tenemos que llegar todos.
El resultado siempre es el mismo. Felicidad y paz.
También salud para tu alma y para tu cuerpo.
Tenemos obligación de rezar con constancia y fé, para que el Supremo
Hacedor esté, cada día, más cerca.
Así también se puede conseguir ser un hombre rico, tan rico
como cualquier millonario.
No te permitas encerrarte en cosas vanas.
Cuando dudes en lo que tienes que hacer, sea lo que sea, baja
la cabeza y dí:
¡Señor mío y
Dios mío!
Hoy es Domingo. Que EL te ayude, amigo.
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