jueves, 14 de marzo de 2019


FEMINISMO  14/3/19
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Se está poniendo de moda el Feminismo.
Que las mujeres consigan tener los mismos derechos y obligaciones que los hombres y ocupen todos los puestos de trabajo que siempre han ocupado los hombres.
Estoy de acuerdo, no me parece mal.
Pero sí considero que alcanzar esa meta, lo llamamos feminismo, en lugar de beneficiar a las mujeres les perjudica porque ellas, solteras o casadas, siempre, siempre han mandado y mandan teniendo a los hombres a sus pies.
Vemos en las películas como ellas, bellísimas con sus elegantes trajes hace varios siglos eran recibidas con una inclinación y besamanos y un profundo respeto por parte del hombre que admiraba su belleza, pero todavía más su virtud, incapaces los hombres de llegar al grado de honestidad que veían en ellas.
Todavía en este siglo se ha respetado muchísimo a las mujeres, madres honestas de familia, que dirigían la casa y la educación de sus hijos mientras sus maridos ganaban el dinero que necesitaba el hogar.
Como somos animales superiores debemos fijarnos en éstos, dado que nos parecemos de algún modo.
Por regla general, con la excepción de los humanos, el macho es más bello que la hembra.
El pavo real, el león y otros muchos, son por naturaleza más bellos que las hembras. Suelen disponer de varias de ellas, y luchan a muerte con ser los únicos que disfruten del harén.
En la antigüedad y también hoy día, hay muchas sociedades humanas que pasa lo mismo. Hombres que tienen su harén y que ellas aceptan porque así lo han visto de pequeñas.
Vemos como muchos pájaros, el macho sale volando a cazar, y le entrega a la hembra que cuida de los pequeños, la comida para que ésta los alimente.
Son animales, y nosotros también.
Por todo esto digo que quizás la actual lucha feminista este equivocada, porque quieren ocupar y lo están consiguiendo puestos que tradicionalmente han ocupado los hombres.
Lo están consiguiendo, pero quizás en lugar de mejorar estén perdiendo.
Están adquiriendo responsabilidades en las Empresas, quizás superiores a su naturaleza en cuanto a lo físico, y quizás también en cuanto a lo psíquico.
Pero ellas, arre que arre.
No tienen arreglo.
Pero, quizás, tengan razón.
¡Vete a saber!
A mí, particularmente no me gustan las sabiondas mandonas.
Prefiero aquéllas que bajan sus coquetones ojos con humildad y nos están mandando realmente, toda la vida.
¡Menudas son!








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