lunes, 12 de octubre de 2015

B A L M E S 12-10-15 ================== Hace unos días en el Diario ABC un titular decía: “DOCUMENTOS INEDITOS ACREDITAN QUE FRANCO NO MATO A BALMES”. Aclararé que el General Balmes , estamos hablando de Julio de 1936, era el Gobernador Militar en Las Palmas, de Gran Canaria, adonde, uno o dos días antes, procedente de Tenerife se había desplazado Franco para tomar el avión “ Dragón Rapide” que había de llevarle a África para liderar la rebelión del Ejército de Marruecos contra la República. Aclararé que por entonces vivía yo en Las Palmas, adonde mi padre, empleado de la Cñía Telefónica, prestaba sus servicios. Tenía yo, por aquellas fechas 15 años, y fui testigo del entierro del General Balmes. El cadáver era trasladado en un armón de artillería, precedido por soldados y una banda militar con cornetas y tambores. Y seguido, presidiendo el duelo por el General Franco, y autoridades de la Isla. Estamos hablando del día 17 de Julio de 1936. Me impresionó el General Franco. Su cara seria y formal, de duelo, irradiaba algo indefinible imposible de explicar, algo que me ha perseguido toda mi vida y que ni yo mismo sé que era. Quizás era pesar por el General Balmes, quizás fuera su preocupación por su rebelión al día siguiente, - eso sí que para él era sumamente importante – o quizás fuera, por el modo en que había muerto el General. Que muchos suponíamos no había sido mera casualidad. En fin, parece ser que según testigo, el soldado Manuel Escudero, la pistola que manejaba se le encasquilló, y después se le disparo con una bala en el vientre que le produjo la muerte. La verdad, la verdadera, no tardaremos en saberlo todos los que me lean, pues la vida es muy corta, demasiado corta, y allí nos encontraremos. A todos os deseo que Dios, nuestro Señor, que es infinito en todo lo es también en bondad, y nuestros pecados les parezca “Chiquilladas” y no les dé la menor importancia. B A L M E S 12-10-15 ================== Hace unos días en el Diario ABC un titular decía: “DOCUMENTOS INEDITOS ACREDITAN QUE FRANCO NO MATO A BALMES”. Aclararé que el General Balmes , estamos hablando de Julio de 1936, era el Gobernador Militar en Las Palmas, de Gran Canaria, adonde, uno o dos días antes, procedente de Tenerife se había desplazado Franco para tomar el avión “ Dragón Rapide” que había de llevarle a África para liderar la rebelión del Ejército de Marruecos contra la República. Aclararé que por entonces vivía yo en Las Palmas, adonde mi padre, empleado de la Cñía Telefónica, prestaba sus servicios. Tenía yo, por aquellas fechas 15 años, y fui testigo del entierro del General Balmes. El cadáver era trasladado en un armón de artillería, precedido por soldados y una banda militar con cornetas y tambores. Y seguido, presidiendo el duelo por el General Franco, y autoridades de la Isla. Estamos hablando del día 17 de Julio de 1936. Me impresionó el General Franco. Su cara seria y formal, de duelo, irradiaba algo indefinible imposible de explicar, algo que me ha perseguido toda mi vida y que ni yo mismo sé que era. Quizás era pesar por el General Balmes, quizás fuera su preocupación por su rebelión al día siguiente, - eso sí que para él era sumamente importante – o quizás fuera, por el modo en que había muerto el General. Que muchos suponíamos no había sido mera casualidad. En fin, parece ser que según testigo, el soldado Manuel Escudero, la pistola que manejaba se le encasquilló, y después se le disparo con una bala en el vientre que le produjo la muerte. La verdad, la verdadera, no tardaremos en saberlo todos los que me lean, pues la vida es muy corta, demasiado corta, y allí nos encontraremos. A todos os deseo que Dios, nuestro Señor, que es infinito en todo lo es también en bondad, y nuestros pecados les parezca “Chiquilladas” y no les dé la menor importancia. B A L M E S 12-10-15 ================== Hace unos días en el Diario ABC un titular decía: “DOCUMENTOS INEDITOS ACREDITAN QUE FRANCO NO MATO A BALMES”. Aclararé que el General Balmes , estamos hablando de Julio de 1936, era el Gobernador Militar en Las Palmas, de Gran Canaria, adonde, uno o dos días antes, procedente de Tenerife se había desplazado Franco para tomar el avión “ Dragón Rapide” que había de llevarle a África para liderar la rebelión del Ejército de Marruecos contra la República. Aclararé que por entonces vivía yo en Las Palmas, adonde mi padre, empleado de la Cñía Telefónica, prestaba sus servicios. Tenía yo, por aquellas fechas 15 años, y fui testigo del entierro del General Balmes. El cadáver era trasladado en un armón de artillería, precedido por soldados y una banda militar con cornetas y tambores. Y seguido, presidiendo el duelo por el General Franco, y autoridades de la Isla. Estamos hablando del día 17 de Julio de 1936. Me impresionó el General Franco. Su cara seria y formal, de duelo, irradiaba algo indefinible imposible de explicar, algo que me ha perseguido toda mi vida y que ni yo mismo sé que era. Quizás era pesar por el General Balmes, quizás fuera su preocupación por su rebelión al día siguiente, - eso sí que para él era sumamente importante – o quizás fuera, por el modo en que había muerto el General. Que muchos suponíamos no había sido mera casualidad. En fin, parece ser que según testigo, el soldado Manuel Escudero, la pistola que manejaba se le encasquilló, y después se le disparo con una bala en el vientre que le produjo la muerte. La verdad, la verdadera, no tardaremos en saberlo todos los que me lean, pues la vida es muy corta, demasiado corta, y allí nos encontraremos. A todos os deseo que Dios, nuestro Señor, que es infinito en todo lo es también en bondad, y nuestros pecados les parezca “Chiquilladas” y no les dé la menor importancia. B A L M E S 12-10-15 ================== Hace unos días en el Diario ABC un titular decía: “DOCUMENTOS INEDITOS ACREDITAN QUE FRANCO NO MATO A BALMES”. Aclararé que el General Balmes , estamos hablando de Julio de 1936, era el Gobernador Militar en Las Palmas, de Gran Canaria, adonde, uno o dos días antes, procedente de Tenerife se había desplazado Franco para tomar el avión “ Dragón Rapide” que había de llevarle a África para liderar la rebelión del Ejército de Marruecos contra la República. Aclararé que por entonces vivía yo en Las Palmas, adonde mi padre, empleado de la Cñía Telefónica, prestaba sus servicios. Tenía yo, por aquellas fechas 15 años, y fui testigo del entierro del General Balmes. El cadáver era trasladado en un armón de artillería, precedido por soldados y una banda militar con cornetas y tambores. Y seguido, presidiendo el duelo por el General Franco, y autoridades de la Isla. Estamos hablando del día 17 de Julio de 1936. Me impresionó el General Franco. Su cara seria y formal, de duelo, irradiaba algo indefinible imposible de explicar, algo que me ha perseguido toda mi vida y que ni yo mismo sé que era. Quizás era pesar por el General Balmes, quizás fuera su preocupación por su rebelión al día siguiente, - eso sí que para él era sumamente importante – o quizás fuera, por el modo en que había muerto el General. Que muchos suponíamos no había sido mera casualidad. En fin, parece ser que según testigo, el soldado Manuel Escudero, la pistola que manejaba se le encasquilló, y después se le disparo con una bala en el vientre que le produjo la muerte. La verdad, la verdadera, no tardaremos en saberlo todos los que me lean, pues la vida es muy corta, demasiado corta, y allí nos encontraremos. A todos os deseo que Dios, nuestro Señor, que es infinito en todo lo es también en bondad, y nuestros pecados les parezca “Chiquilladas” y no les dé la menor importancia. B A L M E S 12-10-15 ================== Hace unos días en el Diario ABC un titular decía: “DOCUMENTOS INEDITOS ACREDITAN QUE FRANCO NO MATO A BALMES”. Aclararé que el General Balmes , estamos hablando de Julio de 1936, era el Gobernador Militar en Las Palmas, de Gran Canaria, adonde, uno o dos días antes, procedente de Tenerife se había desplazado Franco para tomar el avión “ Dragón Rapide” que había de llevarle a África para liderar la rebelión del Ejército de Marruecos contra la República. Aclararé que por entonces vivía yo en Las Palmas, adonde mi padre, empleado de la Cñía Telefónica, prestaba sus servicios. Tenía yo, por aquellas fechas 15 años, y fui testigo del entierro del General Balmes. El cadáver era trasladado en un armón de artillería, precedido por soldados y una banda militar con cornetas y tambores. Y seguido, presidiendo el duelo por el General Franco, y autoridades de la Isla. Estamos hablando del día 17 de Julio de 1936. Me impresionó el General Franco. Su cara seria y formal, de duelo, irradiaba algo indefinible imposible de explicar, algo que me ha perseguido toda mi vida y que ni yo mismo sé que era. Quizás era pesar por el General Balmes, quizás fuera su preocupación por su rebelión al día siguiente, - eso sí que para él era sumamente importante – o quizás fuera, por el modo en que había muerto el General. Que muchos suponíamos no había sido mera casualidad. En fin, parece ser que según testigo, el soldado Manuel Escudero, la pistola que manejaba se le encasquilló, y después se le disparo con una bala en el vientre que le produjo la muerte. La verdad, la verdadera, no tardaremos en saberlo todos los que me lean, pues la vida es muy corta, demasiado corta, y allí nos encontraremos. A todos os deseo que Dios, nuestro Señor, que es infinito en todo lo es también en bondad, y nuestros pecados les parezca “Chiquilladas” y no les dé la menor importancia.

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