jueves, 7 de enero de 2016

LOS  BARBAROS   7-1-2016
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Tenemos todos los españoles que aprender a respetarnos de verdad. Nadie tiene la razón o la verdad absoluta y por ello, si yo no la tengo, tú tampoco la tienes.
Viene esto a cuento por el ridículo hecho por la Alcaldesa de Madrid con motivo de la venida de los Reyes Magos de Oriente.
Incrédula ella, y sin respetar, como debiera, a los creyentes y a los hijos de éstos, ha cambiado toda la tradición cristiana que significan estas fiestas, por unas carrozas de carnaval.
Ofende a muchos sin necesidad alguna, pero a otros, como yo, creyente sin complejos en un estado superior después de esta vida, nos hace sonreír, y mirar con desdén esta insensatez y falta de respeto por los demás.
Si pudieran volver al 36, entonces, con todo el poder, repetirían, la quema de iglesias y los asesinatos de tantos sacerdotes, monjas y personas de orden, como entonces hicieron.
Tienen infinita suerte que el quinto Mandamiento dice: NO MATAR. Ello les permite hacer estas chuminadas.
Pero sí que podemos decirles a estos izquierdistas ateos de mierda: ¡Sois unos gilipollas! Os mostráis como lo que sois. ¡Cobardes, ignorantes y faltos de valor!
Ofendéis con alevosía, sin respetar a nadie ni sus sentimientos y a poco mando que tenéis en lugar de mejorar la clase social que decís representar (lo que no es verdad porque siempre la habéis llevado al hambre y la miseria) os dedicáis a estos hechos carnavalescos.
Es cierto que nadie puede hablar de Dios, que es
el infinito, lo absoluto. Nadie puede erigirse su representante.  Nadie puede conocerlo, como tampoco puede un mosquito conocer a un hombre. La distancia de cualquier hombre a Dios es infinitamente mayor.
Pero DIOS debe ser, pienso, infinitamente perfecto. Y por ello, INFINITAMENTE bueno. Por ello debe llevar en su corazón tanto a la incrédula Carmena, Alcaldesa de Madrid, como a los niños que acudieron  a la Cabalgata de Reyes, inocentes, y decepcionados.
En fin, espero que cada día, cualesquiera que sean nuestras creencias, seamos todos más buenos y honrados, para que después de este ciclo, nos veamos allí todos en una única y verdadera Cabalgata.


 LOS  BARBAROS   7-1-2016
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Tenemos todos los españoles que aprender a respetarnos de verdad. Nadie tiene la razón o la verdad absoluta y por ello, si yo no la tengo, tú tampoco la tienes.
Viene esto a cuento por el ridículo hecho por la Alcaldesa de Madrid con motivo de la venida de los Reyes Magos de Oriente.
Incrédula ella, y sin respetar, como debiera, a los creyentes y a los hijos de éstos, ha cambiado toda la tradición cristiana que significan estas fiestas, por unas carrozas de carnaval.
Ofende a muchos sin necesidad alguna, pero a otros, como yo, creyente sin complejos en un estado superior después de esta vida, nos hace sonreír, y mirar con desdén esta insensatez y falta de respeto por los demás.
Si pudieran volver al 36, entonces, con todo el poder, repetirían, la quema de iglesias y los asesinatos de tantos sacerdotes, monjas y personas de orden, como entonces hicieron.
Tienen infinita suerte que el quinto Mandamiento dice: NO MATAR. Ello les permite hacer estas chuminadas.
Pero sí que podemos decirles a estos izquierdistas ateos de mierda: ¡Sois unos gilipollas! Os mostráis como lo que sois. ¡Cobardes, ignorantes y faltos de valor!
Ofendéis con alevosía, sin respetar a nadie ni sus sentimientos y a poco mando que tenéis en lugar de mejorar la clase social que decís representar (lo que no es verdad porque siempre la habéis llevado al hambre y la miseria) os dedicáis a estos hechos carnavalescos.
Es cierto que nadie puede hablar de Dios, que es
el infinito, lo absoluto. Nadie puede erigirse su representante.  Nadie puede conocerlo, como tampoco puede un mosquito conocer a un hombre. La distancia de cualquier hombre a Dios es infinitamente mayor.
Pero DIOS debe ser, pienso, infinitamente perfecto. Y por ello, INFINITAMENTE bueno. Por ello debe llevar en su corazón tanto a la incrédula Carmena, Alcaldesa de Madrid, como a los niños que acudieron  a la Cabalgata de Reyes, inocentes, y decepcionados.
En fin, espero que cada día, cualesquiera que sean nuestras creencias, seamos todos más buenos y honrados, para que después de este ciclo, nos veamos allí todos en una única y verdadera Cabalgata.

 LOS  BARBAROS   7-1-2016
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Tenemos todos los españoles que aprender a respetarnos de verdad. Nadie tiene la razón o la verdad absoluta y por ello, si yo no la tengo, tú tampoco la tienes.
Viene esto a cuento por el ridículo hecho por la Alcaldesa de Madrid con motivo de la venida de los Reyes Magos de Oriente.
Incrédula ella, y sin respetar, como debiera, a los creyentes y a los hijos de éstos, ha cambiado toda la tradición cristiana que significan estas fiestas, por unas carrozas de carnaval.
Ofende a muchos sin necesidad alguna, pero a otros, como yo, creyente sin complejos en un estado superior después de esta vida, nos hace sonreír, y mirar con desdén esta insensatez y falta de respeto por los demás.
Si pudieran volver al 36, entonces, con todo el poder, repetirían, la quema de iglesias y los asesinatos de tantos sacerdotes, monjas y personas de orden, como entonces hicieron.
Tienen infinita suerte que el quinto Mandamiento dice: NO MATAR. Ello les permite hacer estas chuminadas.
Pero sí que podemos decirles a estos izquierdistas ateos de mierda: ¡Sois unos gilipollas! Os mostráis como lo que sois. ¡Cobardes, ignorantes y faltos de valor!
Ofendéis con alevosía, sin respetar a nadie ni sus sentimientos y a poco mando que tenéis en lugar de mejorar la clase social que decís representar (lo que no es verdad porque siempre la habéis llevado al hambre y la miseria) os dedicáis a estos hechos carnavalescos.
Es cierto que nadie puede hablar de Dios, que es
el infinito, lo absoluto. Nadie puede erigirse su representante.  Nadie puede conocerlo, como tampoco puede un mosquito conocer a un hombre. La distancia de cualquier hombre a Dios es infinitamente mayor.
Pero DIOS debe ser, pienso, infinitamente perfecto. Y por ello, INFINITAMENTE bueno. Por ello debe llevar en su corazón tanto a la incrédula Carmena, Alcaldesa de Madrid, como a los niños que acudieron  a la Cabalgata de Reyes, inocentes, y decepcionados.
En fin, espero que cada día, cualesquiera que sean nuestras creencias, seamos todos más buenos y honrados, para que después de este ciclo, nos veamos allí todos en una única y verdadera Cabalgata.

 LOS  BARBAROS   7-1-2016
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Tenemos todos los españoles que aprender a respetarnos de verdad. Nadie tiene la razón o la verdad absoluta y por ello, si yo no la tengo, tú tampoco la tienes.
Viene esto a cuento por el ridículo hecho por la Alcaldesa de Madrid con motivo de la venida de los Reyes Magos de Oriente.
Incrédula ella, y sin respetar, como debiera, a los creyentes y a los hijos de éstos, ha cambiado toda la tradición cristiana que significan estas fiestas, por unas carrozas de carnaval.
Ofende a muchos sin necesidad alguna, pero a otros, como yo, creyente sin complejos en un estado superior después de esta vida, nos hace sonreír, y mirar con desdén esta insensatez y falta de respeto por los demás.
Si pudieran volver al 36, entonces, con todo el poder, repetirían, la quema de iglesias y los asesinatos de tantos sacerdotes, monjas y personas de orden, como entonces hicieron.
Tienen infinita suerte que el quinto Mandamiento dice: NO MATAR. Ello les permite hacer estas chuminadas.
Pero sí que podemos decirles a estos izquierdistas ateos de mierda: ¡Sois unos gilipollas! Os mostráis como lo que sois. ¡Cobardes, ignorantes y faltos de valor!
Ofendéis con alevosía, sin respetar a nadie ni sus sentimientos y a poco mando que tenéis en lugar de mejorar la clase social que decís representar (lo que no es verdad porque siempre la habéis llevado al hambre y la miseria) os dedicáis a estos hechos carnavalescos.
Es cierto que nadie puede hablar de Dios, que es
el infinito, lo absoluto. Nadie puede erigirse su representante.  Nadie puede conocerlo, como tampoco puede un mosquito conocer a un hombre. La distancia de cualquier hombre a Dios es infinitamente mayor.
Pero DIOS debe ser, pienso, infinitamente perfecto. Y por ello, INFINITAMENTE bueno. Por ello debe llevar en su corazón tanto a la incrédula Carmena, Alcaldesa de Madrid, como a los niños que acudieron  a la Cabalgata de Reyes, inocentes, y decepcionados.
En fin, espero que cada día, cualesquiera que sean nuestras creencias, seamos todos más buenos y honrados, para que después de este ciclo, nos veamos allí todos en una única y verdadera Cabalgata.

 LOS  BARBAROS   7-1-2016
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Tenemos todos los españoles que aprender a respetarnos de verdad. Nadie tiene la razón o la verdad absoluta y por ello, si yo no la tengo, tú tampoco la tienes.
Viene esto a cuento por el ridículo hecho por la Alcaldesa de Madrid con motivo de la venida de los Reyes Magos de Oriente.
Incrédula ella, y sin respetar, como debiera, a los creyentes y a los hijos de éstos, ha cambiado toda la tradición cristiana que significan estas fiestas, por unas carrozas de carnaval.
Ofende a muchos sin necesidad alguna, pero a otros, como yo, creyente sin complejos en un estado superior después de esta vida, nos hace sonreír, y mirar con desdén esta insensatez y falta de respeto por los demás.
Si pudieran volver al 36, entonces, con todo el poder, repetirían, la quema de iglesias y los asesinatos de tantos sacerdotes, monjas y personas de orden, como entonces hicieron.
Tienen infinita suerte que el quinto Mandamiento dice: NO MATAR. Ello les permite hacer estas chuminadas.
Pero sí que podemos decirles a estos izquierdistas ateos de mierda: ¡Sois unos gilipollas! Os mostráis como lo que sois. ¡Cobardes, ignorantes y faltos de valor!
Ofendéis con alevosía, sin respetar a nadie ni sus sentimientos y a poco mando que tenéis en lugar de mejorar la clase social que decís representar (lo que no es verdad porque siempre la habéis llevado al hambre y la miseria) os dedicáis a estos hechos carnavalescos.
Es cierto que nadie puede hablar de Dios, que es
el infinito, lo absoluto. Nadie puede erigirse su representante.  Nadie puede conocerlo, como tampoco puede un mosquito conocer a un hombre. La distancia de cualquier hombre a Dios es infinitamente mayor.
Pero DIOS debe ser, pienso, infinitamente perfecto. Y por ello, INFINITAMENTE bueno. Por ello debe llevar en su corazón tanto a la incrédula Carmena, Alcaldesa de Madrid, como a los niños que acudieron  a la Cabalgata de Reyes, inocentes, y decepcionados.
En fin, espero que cada día, cualesquiera que sean nuestras creencias, seamos todos más buenos y honrados, para que después de este ciclo, nos veamos allí todos en una única y verdadera Cabalgata.

 LOS  BARBAROS   7-1-2016
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Tenemos todos los españoles que aprender a respetarnos de verdad. Nadie tiene la razón o la verdad absoluta y por ello, si yo no la tengo, tú tampoco la tienes.
Viene esto a cuento por el ridículo hecho por la Alcaldesa de Madrid con motivo de la venida de los Reyes Magos de Oriente.
Incrédula ella, y sin respetar, como debiera, a los creyentes y a los hijos de éstos, ha cambiado toda la tradición cristiana que significan estas fiestas, por unas carrozas de carnaval.
Ofende a muchos sin necesidad alguna, pero a otros, como yo, creyente sin complejos en un estado superior después de esta vida, nos hace sonreír, y mirar con desdén esta insensatez y falta de respeto por los demás.
Si pudieran volver al 36, entonces, con todo el poder, repetirían, la quema de iglesias y los asesinatos de tantos sacerdotes, monjas y personas de orden, como entonces hicieron.
Tienen infinita suerte que el quinto Mandamiento dice: NO MATAR. Ello les permite hacer estas chuminadas.
Pero sí que podemos decirles a estos izquierdistas ateos de mierda: ¡Sois unos gilipollas! Os mostráis como lo que sois. ¡Cobardes, ignorantes y faltos de valor!
Ofendéis con alevosía, sin respetar a nadie ni sus sentimientos y a poco mando que tenéis en lugar de mejorar la clase social que decís representar (lo que no es verdad porque siempre la habéis llevado al hambre y la miseria) os dedicáis a estos hechos carnavalescos.
Es cierto que nadie puede hablar de Dios, que es
el infinito, lo absoluto. Nadie puede erigirse su representante.  Nadie puede conocerlo, como tampoco puede un mosquito conocer a un hombre. La distancia de cualquier hombre a Dios es infinitamente mayor.
Pero DIOS debe ser, pienso, infinitamente perfecto. Y por ello, INFINITAMENTE bueno. Por ello debe llevar en su corazón tanto a la incrédula Carmena, Alcaldesa de Madrid, como a los niños que acudieron  a la Cabalgata de Reyes, inocentes, y decepcionados.
En fin, espero que cada día, cualesquiera que sean nuestras creencias, seamos todos más buenos y honrados, para que después de este ciclo, nos veamos allí todos en una única y verdadera Cabalgata.


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