SAN JUAN BOSCO
20/5/19
Siempre me ha atraído la personalidad de San Juan Bosco.
Cuenta su biografía que cuando era seminarista hizo un pacto
con otro seminarista amigo, de que, el primero que muriera de ellos, si Dios lo
permitía, anunciaría al otro, si se había o no salvado.
Cierta noche, después del fallecimiento de su
compañero, y ante una repentina luz se oyó un estruendo y la voz del fallecido
amigo, diciendo: ¡Juan, Juan: Salvado!
Mi hermano, Fonso, de pequeño, iba a los salesianos.
Ya mayorcitos, algunas veces le acompañaba los
domingos para jugar en el amplio patio del colegio.
Recuerdo que para merendar les daban a los alumnos pan
y chocolate. Se ponían en cola.
Como yo no era alumno no me puse en la cola, y un
profesor me dijo que por qué yo no me ponía, contestándole que yo no era
alumno. Me invitó diciéndome: ¡Ponte también en la cola!
Llevo ya bastantes años agradeciendo aquel pedazo de
chocolate enviándoles un anual pequeño donativo, intentando ayudarles algo en
su inmensa labor mundial a favor dela enseñanza de las clases humildes.
Ahora, no lo sabía, me he enterado de que el cuerpo de
San Juan Bosco permanece incorrupto.
Lo que de algún modo parece confirmar que fue un
hombre santo protegido de nuestro Supremo Hacedor.
Recordando que en Alicante, en una céntrica iglesia,
en la sacristía, pude ver el cuerpo incorrupto de la santa que fundó la Orden
(no me acuerdo del nombre), he estado pensando qué tienen los santos distinto a
los demás mortales para que sus cuerpos no se descompongan en tantas ocasiones.
La Iglesia registra 688.119 cuerpos incorruptos.
Como se ve, hay tema para reflexionar.
Mientras, seguiré ayudando en lo económico, si puedo,
a los salesianos.
Y le pido a San Juan Bosco me ayude para que algún día
nos podamos abrazar en el Cielo.
¡Que así sea!
SAN JUAN BOSCO
20/5/19
Siempre me ha atraído la personalidad de San Juan Bosco.
Cuenta su biografía que cuando era seminarista hizo un pacto
con otro seminarista amigo, de que, el primero que muriera de ellos, si Dios lo
permitía, anunciaría al otro, si se había o no salvado.
Cierta noche, después del fallecimiento de su
compañero, y ante una repentina luz se oyó un estruendo y la voz del fallecido
amigo, diciendo: ¡Juan, Juan: Salvado!
Mi hermano, Fonso, de pequeño, iba a los salesianos.
Ya mayorcitos, algunas veces le acompañaba los
domingos para jugar en el amplio patio del colegio.
Recuerdo que para merendar les daban a los alumnos pan
y chocolate. Se ponían en cola.
Como yo no era alumno no me puse en la cola, y un
profesor me dijo que por qué yo no me ponía, contestándole que yo no era
alumno. Me invitó diciéndome: ¡Ponte también en la cola!
Llevo ya bastantes años agradeciendo aquel pedazo de
chocolate enviándoles un anual pequeño donativo, intentando ayudarles algo en
su inmensa labor mundial a favor dela enseñanza de las clases humildes.
Ahora, no lo sabía, me he enterado de que el cuerpo de
San Juan Bosco permanece incorrupto.
Lo que de algún modo parece confirmar que fue un
hombre santo protegido de nuestro Supremo Hacedor.
Recordando que en Alicante, en una céntrica iglesia,
en la sacristía, pude ver el cuerpo incorrupto de la santa que fundó la Orden
(no me acuerdo del nombre), he estado pensando qué tienen los santos distinto a
los demás mortales para que sus cuerpos no se descompongan en tantas ocasiones.
La Iglesia registra 688.119 cuerpos incorruptos.
Como se ve, hay tema para reflexionar.
Mientras, seguiré ayudando en lo económico, si puedo,
a los salesianos.
Y le pido a San Juan Bosco me ayude para que algún día
nos podamos abrazar en el Cielo.
¡Que así sea!
SAN JUAN BOSCO
20/5/19
Siempre me ha atraído la personalidad de San Juan Bosco.
Cuenta su biografía que cuando era seminarista hizo un pacto
con otro seminarista amigo, de que, el primero que muriera de ellos, si Dios lo
permitía, anunciaría al otro, si se había o no salvado.
Cierta noche, después del fallecimiento de su
compañero, y ante una repentina luz se oyó un estruendo y la voz del fallecido
amigo, diciendo: ¡Juan, Juan: Salvado!
Mi hermano, Fonso, de pequeño, iba a los salesianos.
Ya mayorcitos, algunas veces le acompañaba los
domingos para jugar en el amplio patio del colegio.
Recuerdo que para merendar les daban a los alumnos pan
y chocolate. Se ponían en cola.
Como yo no era alumno no me puse en la cola, y un
profesor me dijo que por qué yo no me ponía, contestándole que yo no era
alumno. Me invitó diciéndome: ¡Ponte también en la cola!
Llevo ya bastantes años agradeciendo aquel pedazo de
chocolate enviándoles un anual pequeño donativo, intentando ayudarles algo en
su inmensa labor mundial a favor dela enseñanza de las clases humildes.
Ahora, no lo sabía, me he enterado de que el cuerpo de
San Juan Bosco permanece incorrupto.
Lo que de algún modo parece confirmar que fue un
hombre santo protegido de nuestro Supremo Hacedor.
Recordando que en Alicante, en una céntrica iglesia,
en la sacristía, pude ver el cuerpo incorrupto de la santa que fundó la Orden
(no me acuerdo del nombre), he estado pensando qué tienen los santos distinto a
los demás mortales para que sus cuerpos no se descompongan en tantas ocasiones.
La Iglesia registra 688.119 cuerpos incorruptos.
Como se ve, hay tema para reflexionar.
Mientras, seguiré ayudando en lo económico, si puedo,
a los salesianos.
Y le pido a San Juan Bosco me ayude para que algún día
nos podamos abrazar en el Cielo.
¡Que así sea!
SAN JUAN BOSCO
20/5/19
Siempre me ha atraído la personalidad de San Juan Bosco.
Cuenta su biografía que cuando era seminarista hizo un pacto
con otro seminarista amigo, de que, el primero que muriera de ellos, si Dios lo
permitía, anunciaría al otro, si se había o no salvado.
Cierta noche, después del fallecimiento de su
compañero, y ante una repentina luz se oyó un estruendo y la voz del fallecido
amigo, diciendo: ¡Juan, Juan: Salvado!
Mi hermano, Fonso, de pequeño, iba a los salesianos.
Ya mayorcitos, algunas veces le acompañaba los
domingos para jugar en el amplio patio del colegio.
Recuerdo que para merendar les daban a los alumnos pan
y chocolate. Se ponían en cola.
Como yo no era alumno no me puse en la cola, y un
profesor me dijo que por qué yo no me ponía, contestándole que yo no era
alumno. Me invitó diciéndome: ¡Ponte también en la cola!
Llevo ya bastantes años agradeciendo aquel pedazo de
chocolate enviándoles un anual pequeño donativo, intentando ayudarles algo en
su inmensa labor mundial a favor dela enseñanza de las clases humildes.
Ahora, no lo sabía, me he enterado de que el cuerpo de
San Juan Bosco permanece incorrupto.
Lo que de algún modo parece confirmar que fue un
hombre santo protegido de nuestro Supremo Hacedor.
Recordando que en Alicante, en una céntrica iglesia,
en la sacristía, pude ver el cuerpo incorrupto de la santa que fundó la Orden
(no me acuerdo del nombre), he estado pensando qué tienen los santos distinto a
los demás mortales para que sus cuerpos no se descompongan en tantas ocasiones.
La Iglesia registra 688.119 cuerpos incorruptos.
Como se ve, hay tema para reflexionar.
Mientras, seguiré ayudando en lo económico, si puedo,
a los salesianos.
Y le pido a San Juan Bosco me ayude para que algún día
nos podamos abrazar en el Cielo.
¡Que así sea!
SAN JUAN BOSCO
20/5/19
Siempre me ha atraído la personalidad de San Juan Bosco.
Cuenta su biografía que cuando era seminarista hizo un pacto
con otro seminarista amigo, de que, el primero que muriera de ellos, si Dios lo
permitía, anunciaría al otro, si se había o no salvado.
Cierta noche, después del fallecimiento de su
compañero, y ante una repentina luz se oyó un estruendo y la voz del fallecido
amigo, diciendo: ¡Juan, Juan: Salvado!
Mi hermano, Fonso, de pequeño, iba a los salesianos.
Ya mayorcitos, algunas veces le acompañaba los
domingos para jugar en el amplio patio del colegio.
Recuerdo que para merendar les daban a los alumnos pan
y chocolate. Se ponían en cola.
Como yo no era alumno no me puse en la cola, y un
profesor me dijo que por qué yo no me ponía, contestándole que yo no era
alumno. Me invitó diciéndome: ¡Ponte también en la cola!
Llevo ya bastantes años agradeciendo aquel pedazo de
chocolate enviándoles un anual pequeño donativo, intentando ayudarles algo en
su inmensa labor mundial a favor dela enseñanza de las clases humildes.
Ahora, no lo sabía, me he enterado de que el cuerpo de
San Juan Bosco permanece incorrupto.
Lo que de algún modo parece confirmar que fue un
hombre santo protegido de nuestro Supremo Hacedor.
Recordando que en Alicante, en una céntrica iglesia,
en la sacristía, pude ver el cuerpo incorrupto de la santa que fundó la Orden
(no me acuerdo del nombre), he estado pensando qué tienen los santos distinto a
los demás mortales para que sus cuerpos no se descompongan en tantas ocasiones.
La Iglesia registra 688.119 cuerpos incorruptos.
Como se ve, hay tema para reflexionar.
Mientras, seguiré ayudando en lo económico, si puedo,
a los salesianos.
Y le pido a San Juan Bosco me ayude para que algún día
nos podamos abrazar en el Cielo.
¡Que así sea!
SAN JUAN BOSCO
20/5/19
Siempre me ha atraído la personalidad de San Juan Bosco.
Cuenta su biografía que cuando era seminarista hizo un pacto
con otro seminarista amigo, de que, el primero que muriera de ellos, si Dios lo
permitía, anunciaría al otro, si se había o no salvado.
Cierta noche, después del fallecimiento de su
compañero, y ante una repentina luz se oyó un estruendo y la voz del fallecido
amigo, diciendo: ¡Juan, Juan: Salvado!
Mi hermano, Fonso, de pequeño, iba a los salesianos.
Ya mayorcitos, algunas veces le acompañaba los
domingos para jugar en el amplio patio del colegio.
Recuerdo que para merendar les daban a los alumnos pan
y chocolate. Se ponían en cola.
Como yo no era alumno no me puse en la cola, y un
profesor me dijo que por qué yo no me ponía, contestándole que yo no era
alumno. Me invitó diciéndome: ¡Ponte también en la cola!
Llevo ya bastantes años agradeciendo aquel pedazo de
chocolate enviándoles un anual pequeño donativo, intentando ayudarles algo en
su inmensa labor mundial a favor dela enseñanza de las clases humildes.
Ahora, no lo sabía, me he enterado de que el cuerpo de
San Juan Bosco permanece incorrupto.
Lo que de algún modo parece confirmar que fue un
hombre santo protegido de nuestro Supremo Hacedor.
Recordando que en Alicante, en una céntrica iglesia,
en la sacristía, pude ver el cuerpo incorrupto de la santa que fundó la Orden
(no me acuerdo del nombre), he estado pensando qué tienen los santos distinto a
los demás mortales para que sus cuerpos no se descompongan en tantas ocasiones.
La Iglesia registra 688.119 cuerpos incorruptos.
Como se ve, hay tema para reflexionar.
Mientras, seguiré ayudando en lo económico, si puedo,
a los salesianos.
Y le pido a San Juan Bosco me ayude para que algún día
nos podamos abrazar en el Cielo.
¡Que así sea!
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