¡QUE PENA!
===========
DUELE comprobar, los que peinamos canas, lo difíciles que son
las relaciones humanas entre personas que no son parientes directos de sangre.
Pasa con casi todo el mundo, pero especialmente se agudiza en
las obligadas relaciones que tienen que tener los suegros, yernos, nueras y
suegras.
Hay casos, los he conocido directamente, en que personas sin
lazos de sangre, se quieren de verdad, se respetan y son amigos, como hijos, o
padres verdaderos.
Pero es la excepción; lo normal son auténticas y buenas
relaciones, pero diplomáticas, en las que priva la educación sobre un verdadero
amor.
Y es una pena que sea así, porque en muchas ocasiones el
mantenimiento de esas relaciones cuesta dinero en la celebración de santos,
cumpleaños y otras fiestas que el diario convivir hace imprescindibles.
Abogo para que esas relaciones sean para todos más fluidas y
sinceras, poniendo cada uno la parte que le corresponde.
Sin duda, todos recibiremos el beneficio y la alegría de la
auténtica amistad, que con el paso tiempo nos hará más felices y valdrá la pena
los sacrificios y esfuerzos que para ello hemos de hacer.
En definitiva: Aquí estamos de paso; hemos de procurar hacer
el camino felices y se nos hará más corto si ponemos nuestro interés y esfuerzo
en lograr hacer felices a los que más cerca nos rodean.
También debemos esa obligación para todos; para los que no
son familiares y quizás, desde el principio no nos agradan, pero no debemos ni
podemos ser mal educados con nadie.
Amarás ……………………………. Y al prójimo como a ti mismo.
Y el prójimo son las personas con las que tratas todos los
días.
Y también los que extienden su mano en demanda de una
limosna.
Cuesta muy poco meter la mano en el bolsillo y sacar una
moneda.
Ten en cuenta, egoístamente, que darás una y recibi- rás cien.
No olvides nunca que tienes obligación de SER UNA BUENA
PERSONA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario