SAPIENCIA 20/8/19
Cuánta indignidad, cuánta miseria, cuánta autosuficiencia y
egoísmos hay en las relaciones humanas.
Solamente las relaciones de padres a hijos todas, y la de los
hijos con sus padres, éstas con algunos fallos, son sinceras, sin egoísmos y
con total entrega del corazón y los bolsillos.
Si pasamos al plano político, entre los “camaradas” todos son
besos, abrazos y traiciones.
Y con los no CAMARADAS, INDIGNIDAD
Es de suma importancia que desaparezca el odio.
Que triunfe siempre el sentido común, el amor, la honestidad
en las relaciones, para en paz e inteligentemente legislar sabiamente para la
paz y prosperidad de todos, pobres y ricos.
En España estas absurdas luchas de unos contra los demás, ya
las inmortalizó Goya, tienen que desaparecer.
La comprensión, el sentido común, cesar de una vez por todas
de odiar., el mutuo respeto, y que nunca tenemos TODA LA RAZÓN SINO UNA PARTE
DE ELLA, HAN DE LLEVARNOS A CHARLAR, A OIR E INTENTAR COMPRENDER.
Y también a convencer al “otro” y que al fin te comprenda.
Aunque no seas religioso, que tu conducta sea pareja con los
deberes de los diez mandamientos de Moisés, que estuvo años meditando lejos de
los suyos, para darles un ordenamiento casi divino.
En fin, que la cortesía nunca falle en nuestras relaciones.
Por difíciles que sean. Todos sabemos que hay mucho engreído,
muchos ignorantes, muchos sabelotodo que se creen alguien, muchos cuya madre no
es honesta.
Hay que torearles con elegancia y despreciarles con sabiduría
y a la vez con sincero amor.
¡ Bastante desgracia
tienen!
En fin, hay que perdonar a todos.
Cristo así lo hizo. Muriendo en la cruz exclamó:
“Perdónalos,
Señor, No saben lo que hacen”
Que ese perdón te alcance a ti, y a mí.
Que, muchas veces,
tampoco sabemos lo que hacemos.
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