ENCARCELADOS
23/3/20
Llevamos Toneta y yo, casi una semana encerrados en casa, sin
que se nos permita salir a la calle.
Así está toda España, con mayor vigilancia si cabe sobre las
personas mayores de 70 años, ya que somos los viejos, los que parece que
tenemos la mayor facilidad para contraer la enfermedad que transmite el dichoso
virus chino.
Contamos con la ayuda de María José, nuestra local “asistenta”
que dado su trabajo de ayuda se le permite salir de casa.
El virus es tan contagioso que ya se ha esparcido por todo el
mundo , y nosotros -los viejos- vivimos con un especial temor.
Procuramos lavarnos las manos a menudo.
El temor al contagio es tan grande que, hasta el momento, no
hemos recibido la visita de ninguno de nuestros dos hijos.
Sin embargo hay que destacar el envío de comida que alguna
vez nos hace nuestra hija por medio de María José que también limpia en casa de María Luisa en Colmenarejo.
En fin, ya veremos cuánto dura esto que está ocasionando
tantas molestias y la ruina de muchos comercios que no se les permite abrir, y
la soledad de las personas.
Los colegios permanecen cerrados, y los niños aburridos en
sus casas.
En fin, nada se puede hacer si no es rezar y pedir al eterno
Dios que nos libre de virus, chinos o no, y nos permita unos años tranquilos y
felices hasta que decida llevarnos a su seno.
Ojalá en ese momento nuestra alma esté limpia con brillo.
Y deseo que la tuya también.
Nos veremos.
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