martes, 31 de marzo de 2020


NO SE POR QUE
31/3/20
================== 
Siempre, pero siempre desde que tengo uso de razón he estado, he procurado estar en contacto con algo o Alguien muy superior a mí que, aunque desconocido me ha mirado siempre con amor y sobre todo me ha protegido a lo largo de toda mi vida hasta el día de hoy con mis 97 años.
El porqué de esta deferencia no lo sé, pero la he sentido en mi alma, sin duda alguna, y hubo una vez, paseando por la Explanada de Alicante que sentí, que experimenté un abrazo espiritual y cariñoso cuya intensidad no puedo explicar, a pesar de mis muchos pecados y mis muchos egoísmos.
Doy mis muchas gracias a los Hermanos Maristas, mis primeros educadores que supieron, sin duda, infiltrar en mi alma ese consistente amor a un desconocido Creador de todo lo existente, tanto en lo material como en lo espiritual.
Pido perdón a mis padres en primer lugar y a otros familiares cercanos por no haberles prestado la debida atención cuando más lo necesitaban, por mi afán de ganar dinero que ocupaba mi tiempo libre.
Casi todos tenemos que reprochar algo acaecido en nuestras vidas, que no es ahora, pasado el tiempo de nuestro agrado, pero somos así, egoístas, primero yo, después yo y siempre yo.
Al final, nos pesa en nuestra alma. Podíamos haberlo hecho mejor y con más caridad y amor.
Hay que procurar pasar nuestra vida con caridad y amor hacia los demás traducido en molestias y sacrificios para hacer a los demás más felices.
Pero lo hecho; hecho está. Ya no lo podemos cambiar.
Procuraré no repetir.
Que la Santa, madre de Cristo, vele por todos nosotros.
Adiós amigos.


No hay comentarios: