A los Jesuítas también les fué prohibido ejercer su Ministerio a poco de venir la República, y su colegio e iglesia que se llamaba de las Maravillas, o algo así, de Cuatro Caminos, también los quemaron.
Yo asistía a clases por las tardes a una Academia particular en la que uno de los profesores daba sus clases, vestido de paisano, y así se ganaba la vida.
Quisiera aconsejar a las nuevas generaciones de "progresistas" que ya todo está descubierto y que se olviden de nuevas probaturas.
Desde la caída del telón de acero, a través del cual huía hacia la Alemania democrática y capitalista con grave riesgo de su vida todos los que podían, no hay razón para probar ya nada. La redención viene por el esfuerzo de cada uno en el estudio y en el trabajo; no comerse un pedazo de pan sin antes haberlo sudado, y ese esfuerzo individual y colectivo es la única forma de hacer las naciones grandes y respetadas.
Y siempre, elegir políticos honrados y los más capaces posibles, dejando a un lado ideologías y buscando todos el bien común.
Los ignorantes no pueden dirigir; no se les puede dejar dirigir. Si conocéis alguno, desecharlo sin contemplaciones; seguro que es un arribista, un político en el mal sentido de la palabra que quiere vivir a nuestra costa sin trabajar.
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