miércoles, 25 de septiembre de 2019


FRANCO, MINISTRO SIN CARTERA
Luis Ventoso,  dice:

25/9/19
===================
“”Sacar los restos de Franco es una gran victoria para la democracia, ha .dicho el Presidente. NO ”Sánchez, no”. La gran victoria para la Democracia se produjo en 1978. Entonces los dos bandos que se habían matado con crueldad en la guerra civil acordaron el perdón mutuo y el olvido de antiguas y horribles afrentas, para abrir juntos un período de libertad y concordia.
Franco pasó entonces a convertirse en materia para los historiadores, hasta la llegada de Zapatero. Experto en remover avisperos.
Impulsó para ello una Ley de Memoria maniquea e intransigente que solo admite una lectura única y sin matices: todos los franquistas eran unos sanguinarios criminales y todo lo que hizo Franco   fue execrable.
Todos los republicanos, frentepopulistas y anarquistas eran unos idealistas encantadores alentados por los más nobles propósitos y la República fue una Arcadia feliz. Una perfecta democracia que hubiera ido como la seda a no ser por la traición de cuatro generales africanistas.
No copio más.
YO .VIVI LA REPUBLICA. Soy testigo.
Juro que lo que digo es verdad.
Aquello, desde el primer día fue un desastre.
¡No hubo Democracia! A los diez o doce días quemaron infinidad de templos, expulsaron a los jesuitas, abusaron de las monjas, y solamente en Madrid tenían 34 checas dedicados a matar a todo quisque.
Rusia mandaba en todo, y allí fue a parar todo el oro
de España, una inmensa cantidad proveniente de la España imperial.
Fue Franco quien vino poner orden. Hubiese sido cualquier otro. Aquello no podía de ningún modo seguir así.
Los bestias les dieron armas al pueblo.
Una anécdota. En Alicante unos cafres llevaban a un joven salesiano con una soga al cuello.
El Subdirector de la Caja de Ahorros del Sureste, les preguntó: ¿Adónde vais con ese joven? Vamos a tirarlo al puerto, contestaron.
Pero….. ¿Cómo vais a matar a un salesiano, si los Salesianos han dado siempre educación gratis y muchas veces dado de comer a vuestros hijos, los hijos del pueblo? ¡Ah sí, contestaron! Pues lo dejaremos libre. Y le soltaron la soga.
Ese es el “orden” que había en la dichosa República.
Nadie le agradece nada a Franco. Puso orden en España. Paró en la frontera a los victoriosos y orgullosos alemanes que pretendían llegar a Gibraltar por las buenas o por las malas.
Salvó a España del comunismo.
Y bajo manga, ayudó a lis aliados suministrándoles  hierro del Rif sin parar.
Un hombre digno, amaba a España con ardor, y estoy seguro le importa un carajo dónde lo han enterrado.
Lo llevaron al Valle de los Caídos. Allí ha descansado en paz.
Le importa un bledo que ahora lo lleven a otro sitio.
Está por encima de todo con tal de servir a España y a la paz .de los españoles.









FRANCO, MINISTRO SIN CARTERA
Luis Ventoso,  dice:

25/9/19
===================
“”Sacar los restos de Franco es una gran victoria para la democracia, ha .dicho el Presidente. NO ”Sánchez, no”. La gran victoria para la Democracia se produjo en 1978. Entonces los dos bandos que se habían matado con crueldad en la guerra civil acordaron el perdón mutuo y el olvido de antiguas y horribles afrentas, para abrir juntos un período de libertad y concordia.
Franco pasó entonces a convertirse en materia para los historiadores, hasta la llegada de Zapatero. Experto en remover avisperos.
Impulsó para ello una Ley de Memoria maniquea e intransigente que solo admite una lectura única y sin matices: todos los franquistas eran unos sanguinarios criminales y todo lo que hizo Franco   fue execrable.
Todos los republicanos, frentepopulistas y anarquistas eran unos idealistas encantadores alentados por los más nobles propósitos y la República fue una Arcadia feliz. Una perfecta democracia que hubiera ido como la seda a no ser por la traición de cuatro generales africanistas.
No copio más.
YO .VIVI LA REPUBLICA. Soy testigo.
Juro que lo que digo es verdad.
Aquello, desde el primer día fue un desastre.
¡No hubo Democracia! A los diez o doce días quemaron infinidad de templos, expulsaron a los jesuitas, abusaron de las monjas, y solamente en Madrid tenían 34 checas dedicados a matar a todo quisque.
Rusia mandaba en todo, y allí fue a parar todo el oro
de España, una inmensa cantidad proveniente de la España imperial.
Fue Franco quien vino poner orden. Hubiese sido cualquier otro. Aquello no podía de ningún modo seguir así.
Los bestias les dieron armas al pueblo.
Una anécdota. En Alicante unos cafres llevaban a un joven salesiano con una soga al cuello.
El Subdirector de la Caja de Ahorros del Sureste, les preguntó: ¿Adónde vais con ese joven? Vamos a tirarlo al puerto, contestaron.
Pero….. ¿Cómo vais a matar a un salesiano, si los Salesianos han dado siempre educación gratis y muchas veces dado de comer a vuestros hijos, los hijos del pueblo? ¡Ah sí, contestaron! Pues lo dejaremos libre. Y le soltaron la soga.
Ese es el “orden” que había en la dichosa República.
Nadie le agradece nada a Franco. Puso orden en España. Paró en la frontera a los victoriosos y orgullosos alemanes que pretendían llegar a Gibraltar por las buenas o por las malas.
Salvó a España del comunismo.
Y bajo manga, ayudó a lis aliados suministrándoles  hierro del Rif sin parar.
Un hombre digno, amaba a España con ardor, y estoy seguro le importa un carajo dónde lo han enterrado.
Lo llevaron al Valle de los Caídos. Allí ha descansado en paz.
Le importa un bledo que ahora lo lleven a otro sitio.
Está por encima de todo con tal de servir a España y a la paz .de los españoles.









FRANCO, MINISTRO SIN CARTERA
Luis Ventoso,  dice:

25/9/19
===================
“”Sacar los restos de Franco es una gran victoria para la democracia, ha .dicho el Presidente. NO ”Sánchez, no”. La gran victoria para la Democracia se produjo en 1978. Entonces los dos bandos que se habían matado con crueldad en la guerra civil acordaron el perdón mutuo y el olvido de antiguas y horribles afrentas, para abrir juntos un período de libertad y concordia.
Franco pasó entonces a convertirse en materia para los historiadores, hasta la llegada de Zapatero. Experto en remover avisperos.
Impulsó para ello una Ley de Memoria maniquea e intransigente que solo admite una lectura única y sin matices: todos los franquistas eran unos sanguinarios criminales y todo lo que hizo Franco   fue execrable.
Todos los republicanos, frentepopulistas y anarquistas eran unos idealistas encantadores alentados por los más nobles propósitos y la República fue una Arcadia feliz. Una perfecta democracia que hubiera ido como la seda a no ser por la traición de cuatro generales africanistas.
No copio más.
YO .VIVI LA REPUBLICA. Soy testigo.
Juro que lo que digo es verdad.
Aquello, desde el primer día fue un desastre.
¡No hubo Democracia! A los diez o doce días quemaron infinidad de templos, expulsaron a los jesuitas, abusaron de las monjas, y solamente en Madrid tenían 34 checas dedicados a matar a todo quisque.
Rusia mandaba en todo, y allí fue a parar todo el oro
de España, una inmensa cantidad proveniente de la España imperial.
Fue Franco quien vino poner orden. Hubiese sido cualquier otro. Aquello no podía de ningún modo seguir así.
Los bestias les dieron armas al pueblo.
Una anécdota. En Alicante unos cafres llevaban a un joven salesiano con una soga al cuello.
El Subdirector de la Caja de Ahorros del Sureste, les preguntó: ¿Adónde vais con ese joven? Vamos a tirarlo al puerto, contestaron.
Pero….. ¿Cómo vais a matar a un salesiano, si los Salesianos han dado siempre educación gratis y muchas veces dado de comer a vuestros hijos, los hijos del pueblo? ¡Ah sí, contestaron! Pues lo dejaremos libre. Y le soltaron la soga.
Ese es el “orden” que había en la dichosa República.
Nadie le agradece nada a Franco. Puso orden en España. Paró en la frontera a los victoriosos y orgullosos alemanes que pretendían llegar a Gibraltar por las buenas o por las malas.
Salvó a España del comunismo.
Y bajo manga, ayudó a lis aliados suministrándoles  hierro del Rif sin parar.
Un hombre digno, amaba a España con ardor, y estoy seguro le importa un carajo dónde lo han enterrado.
Lo llevaron al Valle de los Caídos. Allí ha descansado en paz.
Le importa un bledo que ahora lo lleven a otro sitio.
Está por encima de todo con tal de servir a España y a la paz .de los españoles.









FRANCO, MINISTRO SIN CARTERA
Luis Ventoso,  dice:

25/9/19
===================
“”Sacar los restos de Franco es una gran victoria para la democracia, ha .dicho el Presidente. NO ”Sánchez, no”. La gran victoria para la Democracia se produjo en 1978. Entonces los dos bandos que se habían matado con crueldad en la guerra civil acordaron el perdón mutuo y el olvido de antiguas y horribles afrentas, para abrir juntos un período de libertad y concordia.
Franco pasó entonces a convertirse en materia para los historiadores, hasta la llegada de Zapatero. Experto en remover avisperos.
Impulsó para ello una Ley de Memoria maniquea e intransigente que solo admite una lectura única y sin matices: todos los franquistas eran unos sanguinarios criminales y todo lo que hizo Franco   fue execrable.
Todos los republicanos, frentepopulistas y anarquistas eran unos idealistas encantadores alentados por los más nobles propósitos y la República fue una Arcadia feliz. Una perfecta democracia que hubiera ido como la seda a no ser por la traición de cuatro generales africanistas.
No copio más.
YO .VIVI LA REPUBLICA. Soy testigo.
Juro que lo que digo es verdad.
Aquello, desde el primer día fue un desastre.
¡No hubo Democracia! A los diez o doce días quemaron infinidad de templos, expulsaron a los jesuitas, abusaron de las monjas, y solamente en Madrid tenían 34 checas dedicados a matar a todo quisque.
Rusia mandaba en todo, y allí fue a parar todo el oro
de España, una inmensa cantidad proveniente de la España imperial.
Fue Franco quien vino poner orden. Hubiese sido cualquier otro. Aquello no podía de ningún modo seguir así.
Los bestias les dieron armas al pueblo.
Una anécdota. En Alicante unos cafres llevaban a un joven salesiano con una soga al cuello.
El Subdirector de la Caja de Ahorros del Sureste, les preguntó: ¿Adónde vais con ese joven? Vamos a tirarlo al puerto, contestaron.
Pero….. ¿Cómo vais a matar a un salesiano, si los Salesianos han dado siempre educación gratis y muchas veces dado de comer a vuestros hijos, los hijos del pueblo? ¡Ah sí, contestaron! Pues lo dejaremos libre. Y le soltaron la soga.
Ese es el “orden” que había en la dichosa República.
Nadie le agradece nada a Franco. Puso orden en España. Paró en la frontera a los victoriosos y orgullosos alemanes que pretendían llegar a Gibraltar por las buenas o por las malas.
Salvó a España del comunismo.
Y bajo manga, ayudó a lis aliados suministrándoles  hierro del Rif sin parar.
Un hombre digno, amaba a España con ardor, y estoy seguro le importa un carajo dónde lo han enterrado.
Lo llevaron al Valle de los Caídos. Allí ha descansado en paz.
Le importa un bledo que ahora lo lleven a otro sitio.
Está por encima de todo con tal de servir a España y a la paz .de los españoles.









FRANCO, MINISTRO SIN CARTERA
Luis Ventoso,  dice:

25/9/19
===================
“”Sacar los restos de Franco es una gran victoria para la democracia, ha .dicho el Presidente. NO ”Sánchez, no”. La gran victoria para la Democracia se produjo en 1978. Entonces los dos bandos que se habían matado con crueldad en la guerra civil acordaron el perdón mutuo y el olvido de antiguas y horribles afrentas, para abrir juntos un período de libertad y concordia.
Franco pasó entonces a convertirse en materia para los historiadores, hasta la llegada de Zapatero. Experto en remover avisperos.
Impulsó para ello una Ley de Memoria maniquea e intransigente que solo admite una lectura única y sin matices: todos los franquistas eran unos sanguinarios criminales y todo lo que hizo Franco   fue execrable.
Todos los republicanos, frentepopulistas y anarquistas eran unos idealistas encantadores alentados por los más nobles propósitos y la República fue una Arcadia feliz. Una perfecta democracia que hubiera ido como la seda a no ser por la traición de cuatro generales africanistas.
No copio más.
YO .VIVI LA REPUBLICA. Soy testigo.
Juro que lo que digo es verdad.
Aquello, desde el primer día fue un desastre.
¡No hubo Democracia! A los diez o doce días quemaron infinidad de templos, expulsaron a los jesuitas, abusaron de las monjas, y solamente en Madrid tenían 34 checas dedicados a matar a todo quisque.
Rusia mandaba en todo, y allí fue a parar todo el oro
de España, una inmensa cantidad proveniente de la España imperial.
Fue Franco quien vino poner orden. Hubiese sido cualquier otro. Aquello no podía de ningún modo seguir así.
Los bestias les dieron armas al pueblo.
Una anécdota. En Alicante unos cafres llevaban a un joven salesiano con una soga al cuello.
El Subdirector de la Caja de Ahorros del Sureste, les preguntó: ¿Adónde vais con ese joven? Vamos a tirarlo al puerto, contestaron.
Pero….. ¿Cómo vais a matar a un salesiano, si los Salesianos han dado siempre educación gratis y muchas veces dado de comer a vuestros hijos, los hijos del pueblo? ¡Ah sí, contestaron! Pues lo dejaremos libre. Y le soltaron la soga.
Ese es el “orden” que había en la dichosa República.
Nadie le agradece nada a Franco. Puso orden en España. Paró en la frontera a los victoriosos y orgullosos alemanes que pretendían llegar a Gibraltar por las buenas o por las malas.
Salvó a España del comunismo.
Y bajo manga, ayudó a lis aliados suministrándoles  hierro del Rif sin parar.
Un hombre digno, amaba a España con ardor, y estoy seguro le importa un carajo dónde lo han enterrado.
Lo llevaron al Valle de los Caídos. Allí ha descansado en paz.
Le importa un bledo que ahora lo lleven a otro sitio.
Está por encima de todo con tal de servir a España y a la paz .de los españoles.










No hay comentarios: