LA AUTENTICA FELICIDAD
La felicidad auténtica proviene del alma, no del cuerpo.
Es muy frecuente ver hombres, más bien gordos, que tienen sus
bolsillos cargados de billetes. Dan órdenes por doquier y chillan y humillan a
los demás sin parar y sin reparar el daño que hacen,
Se creen dioses y que Dos los ha enviado a este mundo para
mandar y humillar No creen ni en Dios ni en el Diablo y que el Destino los ha
escogido a ellos para pecar sin parar, para comer sin parar, para humillar sin
parar.
Son carne. No espíritu. Su cuerpo casi siempre gordo les
acompaña pregonando sus comilonas, y demás vicios que no se pueden nombrar,
ignorando, como
las bestias, que aquí estamos de paso, y que nuestra vida es
corta, muy corta y que tendremos que dar cuenta, al final de ella de todos
nuestros actos y de todos nuestros pensamientos.
Algún insensato siempre los hay, se atreve a decir, “yo no
creo en nada de eso”.
Con tu pan te lo comas. Pero que llegará un día que la
palmarás eso estoy seguro que no te ofrece duda.
Y después………..qué?
Si llevas una vida digna, que te comes el pan que has
trabajado; si no has fastidiado a nadie, si has sido una persona “decente”, cuando
llegue el momento, que a todos llega de palmarla, te irás tranquilo y dirás: “Si
hay otra vida - no he hecho daño a nadie”, y “ si no hay otra vida” también dirás “ No he hecho
daño ni mal a nadie”.
¡Sonreirás!
Lo que nunca debes, nunca debes es ser un egoísta y un
perfecto cabrón para los demás. Por desgracia hay muchos de éstos.
Huye de ellos.
¡Un abrazo amigo!
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